La biblioteca con suscripción

La biblioteca con suscripción

 

Xavier Nueno ganó el 54.º Premio Anagrama de Ensayo con un libro que acusa a las tecnológicas de revender lo que las bibliotecas guardaron durante siglos.

La revuelta de los copistas - Xavier Nueno - 978-84-339-5101-4 - Editorial  AnagramaTrescientos cuarenta originales de 24 países compitieron este año por el Premio Anagrama de Ensayo, y el jurado se quedó con el que acusa a las tecnológicas de revender lo que ya era de todos. Lo firma Xavier Nueno (Barcelona, 1990), doctor en Estudios Visuales y de Medios por Harvard e investigador en la Escuela Politécnica Federal de Lausana. El libro se llama La revuelta de los copistas. Cómo el conocimiento perdió el juicio, el galardón es de 10,000 euros y la edición de Anagrama llega a las librerías españolas el 21 de octubre.

La tesis, según el autor y el jurado: el acervo que las bibliotecas custodiaron durante siglos pasó por sucesivas olas de privatización y hoy desemboca en el escaneo masivo en plena fiebre de la inteligencia artificial; luego te lo venden por suscripción. Ante la prensa, Nueno advirtió que, si los gigantes tecnológicos logran su objetivo, “la biblioteca quedará encerrada en sus bases de datos”. Piensa en Netflix, pero con Alejandría: pagas mensualidad por entrar a una casa que construyeron otros, con ladrillos que además eran tuyos.

Lo que más me intriga es el elenco. Nada de profetas del apocalipsis ni de gurús con playera negra: el libro reúne a copistas, estenógrafos, bibliotecarios, archiveros, programadores y hasta picapleitos, la gente que durante siglos ordenó la información y casi nunca salió en la foto. Nueno sostiene que la “magia algorítmica” esconde justo ese trabajo humano. Daniel Rico, del jurado, le añade un linaje poco glamoroso: una tecnología que se fraguó en los sótanos de archivos y bibliotecas de la Guerra Fría.

El título juega con dos sentidos de “juicio”, y es de esos que parecen chiste y resultan argumento. Por un lado, el cálculo estadístico desplaza al entendimiento; por otro, autores y editoriales han promovido decenas de litigios contra las empresas de IA. Juicio como facultad, juicio como proceso.

El jurado lo completan Jordi Gracia, Pau Luque, Remedios Zafra y las editoras Silvia Sesé e Isabel Obiols. Gracia habló de intriga: el libro avanza como una pesquisa sobre el origen del simulacro de saber de la IA. Rico lo describió como un texto sólido en lo académico pero escrito para lectores sin credencial, con ironía y buen humor.

Antes, en 2023, Nueno publicó El arte del saber ligero. Una breve historia del exceso de información (Siruela), y cuenta que lleva unos diez años con este proyecto. Su propuesta de fondo se enuncia fácil y cuesta cumplir: si los modelos de lenguaje se alimentaron de la memoria colectiva, deberían ser de acceso público. Borges imaginó en La biblioteca de Babel un universo hecho de anaqueles; a Nueno le preocupa más quién se queda con las llaves.

Como el libro apenas sale a la venta, lo anterior se apoya en lo que dijeron el autor y el jurado, y falta ver si las páginas cumplen lo que promete el fallo. La pregunta, en cambio, ya anda suelta por ahí: cuánto cobra el nuevo bibliotecario por abrir la puerta.

Herles Velasco Ruvalcaba