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Llega exposición de Diego Rivera a Bellas Artes

Llega exposición de Diego Rivera a Bellas Artes

Del 25 de junio y hasta el 8 de septiembre, en el marco de su 90° aniversario, el Palacio de Bellas Artes albergará la exposición Diego Rivera. Nueva vida a un mural destruido 1933/1934”. 

Compartir una revisión sintética del proceso de creación de los murales que se encuentran en el Palacio de Bellas Artes como colección permanente, así como profundizar en la historia de uno de las obras más representativas de este acervo ―El hombre controlador del universo, de Rivera― y proporcionar a los visitantes más herramientas para su puesta en valor, son los objetivos de la exposición. 

Este conjunto de obras ―pintura, dibujos, bocetos, fotografías, documentos impresos y sonoros― no solo celebran la creatividad y la genialidad de Diego Rivera, sino también nos permite adentrarnos en un capitulo fascinante y turbulento de la historia del arte, cuando en 1931, Nelson Rockefeller encargó a Diego Rivera, un artista mexicano de renombre internacional, la creación de un mural para el edificio Radio City en Nueva York bajo el tema El hombre en la encrucijada, mira con esperanza y gran visión hacia la elección de un futuro mejor. 

Sin embargo, el mural fue destruido en 1934, debido a las tensiones políticas y a las diferencias ideológicas de ambas personalidades. Por lo tanto, comentó, la muestra es un tributo a la libertad creativa y a la perseverancia de aquellos que, como Rivera, ven en el arte una herramienta de reflexión acerca del destino de la humanidad.

Esta exposición surgió del interés del museo por celebrar los 90 años del mural de Diego Rivera, El hombre controlador del universo, que le fuera comisionado justamente para la inauguración del recinto en 1934. 

Historia de un mural asesinado 

En 1931, Nelson Rockefeller encargó la elaboración de tres pinturas monumentales en el vestíbulo del edificio Radio City en Nueva York. Se invitó a tres reconocidos artistas de talla internacional: Pablo Picasso, Henry Matisse y el mexicano Diego Rivera, quien fue el único en aceptar la comisión. 
Después de mostrar los bocetos y revisar el proyecto, Rivera decidió ejecutar la obra con la técnica del fresco y utilizar una amplia variedad de colores, contrario a las condiciones establecidas por los contratistas del edificio.
El tema del mural sería El hombre en la encrucijada, mira con esperanza y gran visión hacia la elección de un futuro nuevo y mejor; sin embargo, decidió agregar el rostro de Vladimir I. Lenin junto a otros personajes socialistas, lo que provocó que el mural fuera censurado y finalmente destruido en 1934 por órdenes del empresario, debido a las diferencias de ideales políticos.
En esta exposición se reúnen más de 30 piezas, entre las que se encuentran obras de Diego Rivera realizadas a partir de su visita a Moscú en 1927, durante el décimo aniversario de la Revolución bolchevique; los primeros bocetos del mural El hombre en la encrucijada; fotografías de Tina Modotti y Lucienne Bloch, así como documentos fílmicos, sonoros y hemerográficos, los cuales, por primera vez, se reúnen en una misma exposición en las salas del museo ubicadas junto al mural El hombre controlador del universo, versión recreada por Rivera en la Ciudad de México de la obra destruida en Nueva York.
El recorrido de la muestra inicia en Rusia con la sección Moscú: Plaza Roja (1927). Hacia una expresión artística de la lucha revolucionaria, donde se presentan piezas sobre la estancia de Diego Rivera en la Unión Soviética con motivo de la celebración del décimo aniversario de la Revolución de Octubre, lo cual le fue de inspiración para realizar apuntes, dibujos y bocetos que usaría más tarde para crear la obra El hombre en la encrucijada. En esta visita, el muralista mexicano reafirmó su pensamiento e inclinación política.
En la sección Nueva York: Centro Rockefeller (1933). Vandalización de un mural se aborda el proceso de creación y destrucción del fresco para el cual Rivera desarrolló la temática acerca de El hombre en la encrucijada, mira con esperanza y gran visión hacia la elección de un futuro nuevo y mejor, como resultado de una convocatoria lanzada por Nelson Rockefeller en 1931. Se presentan bocetos y fotografías que muestran la obra de Rivera hasta antes de suspenderla, que evidencian las diferencias entre la obra original y la presentada en el Palacio de Bellas Artes a finales de 1934.
La última sección, Ciudad de México: Palacio de Bellas Artes (1934). Nueva vida al mural asesinado, muestra la obra recreada por Diego Rivera en el recinto con motivo de su inauguración en 1934.
A diferencia del Centro Rockefeller, el muro en Bellas Artes tendría dimensiones más reducidas; sin embargo, este muro representó la posibilidad de triunfar sobre el autoritarismo, la censura e imposición de los ideales capitalistas, a favor de la libertad de expresión.
Diego Rivera. Nueva vida a un mural destruido 1933/1934 estará abierta al público en las salas Siqueiros y Camarena del Museo del Palacio de Bellas Artes del 26 de junio al 8 de septiembre de 2024.
Como parte de la exposición se editará un cuadernillo con textos del investigador Álvaro Vázquez Mantecón, del curador Mariano Meza Marroquín, así como de Miguel Álvarez, curador asociado del MPBA. Además, se retoma un fragmento del testimonio del diario de Lucienne Bloch, quien fue asistente de Rivera durante la realización del mural en el Centro Rockefeller.