Otra historia de México: cuestionar el relato que heredamos

¿Y si la manera en que México ha aprendido a contar su propia historia también hubiera moldeado la manera en que se entiende a sí mismo? Esa es una de las preguntas que plantea Juan Miguel Zunzunegui en Otra historia de México, un libro que se propone revisar algunos de los episodios y relatos que durante generaciones han contribuido a construir la idea de identidad nacional.
Publicado por Grijalbo en 2026, el libro parte de una tesis deliberadamente provocadora: según Zunzunegui, durante los últimos cien años se ha transmitido una visión de México construida alrededor de la derrota. La filiación con el vencido, sostiene el autor, habría contribuido a formar una identidad marcada por el victimismo y la dificultad para reconocer otras dimensiones de la historia nacional.
A partir de esa premisa, Otra historia de México vuelve sobre algunos de los momentos fundamentales del relato histórico mexicano: la conquista, el virreinato, la Independencia, la Reforma y la Revolución. Zunzunegui cuestiona la manera en que estos procesos han sido incorporados a la narrativa de identidad nacional y plantea que no deben entenderse únicamente a través de una oposición entre vencedores y vencidos.
El planteamiento no busca presentarse como una simple corrección de fechas o acontecimientos. Su apuesta es más amplia: discutir la interpretación que se ha construido alrededor de ellos y preguntarse qué consecuencias tiene esa lectura sobre la manera en que una sociedad se piensa a sí misma.
Ahí está también el aspecto más polémico del libro. Zunzunegui sostiene que la historia oficial no constituye una descripción neutral del pasado, sino una narrativa que habría contribuido a producir una determinada idea de México. La editorial resume esa posición de manera contundente al presentar la historia nacional, desde la perspectiva del autor, como una narrativa diseñada para generar una derrota psicológica.
Más que cerrar esa discusión, Otra historia de México busca abrirla. Su propuesta consiste en revisar las certezas heredadas y recuperar la posibilidad de mirar el pasado desde otro lugar. Se puede coincidir o discrepar con sus interpretaciones, pero el punto de partida resulta difícil de ignorar: la historia no sólo explica de dónde viene una sociedad; también participa en la construcción de la imagen que esa sociedad tiene de sí misma.
En ese sentido, el libro de Zunzunegui no sólo pregunta qué ocurrió en México, sino algo quizá más incómodo: ¿qué historia hemos elegido para explicar quiénes somos?+ COMPRA EL LIBRO AQUÍ
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