Nada está escrito: Jiribilla convierte al público en autor de tres historias irrepetibles

Nada está escrito: Jiribilla convierte al público en autor de tres historias irrepetibles

La improvisación teatral suele presentarse como un ejercicio de espontaneidad. Pero en su mejor versión es algo más exigente: una forma de dramaturgia que renuncia al texto cerrado para descubrir, frente al público, qué historia está a punto de ocurrir. Esa es la apuesta de la Compañía Jiribilla, que llega al Teatro La Capilla con un ciclo de tres espectáculos donde ninguna función puede repetirse, porque ninguna historia existe antes de ser creada.

Del 25 de julio al 29 de agosto, los sábados a las 18 horas, Jiribilla presentará seis funciones de tres propuestas distintas: Plan B: Impro siendo impro, Usar, doblar y olvidar y Bajo sospecha. Las tres parten de un mismo principio: el público no ocupa el lugar de un espectador pasivo, sino que se convierte en una pieza indispensable del mecanismo escénico.

Con cuatro años de trayectoria explorando las posibilidades del lenguaje teatral, la compañía ha construido una práctica basada en la dramaturgia al momento, la actuación y el juego. En Plan B, el punto de partida son las propuestas directas de los asistentes. Una palabra, una situación o una idea pueden convertirse en el detonante de una escena que, apenas unos minutos antes, no existía. La improvisación aparece aquí en su forma más desnuda: actores y público aceptando que la historia se construye mientras sucede.

Usar, doblar y olvidar desplaza esa relación hacia los objetos. Las prendas de vestir prestadas por los espectadores se convierten en depósitos imaginarios de recuerdos. A partir de ellas, el elenco inventa personajes, emociones y pasados posibles, como si cada objeto cotidiano contuviera una vida secreta esperando ser narrada. La ropa deja de ser únicamente ropa y se transforma en materia dramática.

En Bajo sospecha, el juego adopta las convenciones del thriller. Hay un crimen, pero sus elementos esenciales permanecen ocultos: no se sabe quién es la víctima, qué ocurrió ni quién es el culpable. El público, junto con un par de detectives, deberá aportar pistas y seguir las posibilidades que los actores construyan en tiempo real. Como en todo buen misterio, cada respuesta puede abrir una nueva pregunta y cada giro puede alterar por completo la historia.

La propuesta de Jiribilla se sostiene en una idea sencilla, aunque teatralmente radical: confiar en lo que ocurre. En lugar de intentar controlar cada elemento, la compañía convierte la incertidumbre en una herramienta creativa. El resultado son espectáculos vivos, donde el error, la sorpresa y la participación pueden convertirse en parte de la dramaturgia.

El ensamble reúne a Karla Morales, ganadora del Premio Metro 2023 a Mejor Actuación Femenina de Reparto; Daniel García y Jhovardy Vences, integrantes de Desde Cero, producción reconocida con el Premio Metro a Mejor Comedia; Luiz Rivera, actor, comediante e improvisador, y David Almaga, ganador del Premio ACTP por Diseño Sonoro. La producción corre a cargo de Jiribilla Producciones e Ignacio Hernández.

La compañía también ha llevado su exploración a espacios digitales con Patrañas, podcast de humor y narración conducido por integrantes del grupo. Ahora, en La Capilla, la invitación vuelve a ser presencial: entrar al teatro sin saber exactamente qué se verá y aceptar que, durante 70 minutos, el público también tendrá algo que decir.

Temporada: del 25 de julio al 29 de agosto
Funciones: sábados a las 18 h
Sede: Teatro La Capilla, Madrid 13, colonia del Carmen, Coyoacán, CDMX
Boletos: $350, en taquilla y Boletópolis.