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David Safier: el caso del novelista que encontró un trabajo a la canciller

David Safier: el caso del novelista que encontró un trabajo a la canciller

Yara Sánchez De La Barquera.

13 de mayo de 2022

David Safier es uno de los novelistas alemanes más populares. La venta de millones de ejemplares en su país demuestra este hecho indiscutible. Además, sus libros —desde Maldito karma hasta Miss Merkel. El caso de la canciller jubilada— se han traducido a muchas lenguas y han llegado a todos los continentes. En sus obras, que bien podrían mirarse como una mezcla perfecta entre Woody Allen, MAD y los cómics de Marvel, habita algo que nos atrapa: un humor preciso, capaz de revelarnos nuevas perspectivas para comprender nuestra vida y la de los demás. La publicación de Miss Merkel… (Seix Barral, 2022) trajo consigo la posibilidad de encontrarnos y conversar sobre el mundo, la política, sus novelas y, por supuesto, la vida misma.

Lee+: La publicación de Miss Merkel. El caso de la canciller jubilada no podría ser más atinada en términos políticos. Cuando empezaste a trabajar esta novela, ¿sabías que Angela Merkel se retiraría del poder?

David Safier: Hacía un par de años que en Alemania todos sabíamos que se retiraría. Por esta razón, me pregunté qué haría al terminar su carrera pública. Hasta ahora, nadie sabe, sólo tenemos claro que ya no se dedicará a la política. En éstas andaba cuando vi un episodio de Columbo, con Peter Falk. “Esto podría ser bueno para ella: resolver misterios y asesinatos”, me dije. Poco después, pensé que parecía un buen tema para un libro y decidí escribirlo. Trabajé en la novela durante 2020; se publicó en Alemania el año pasado, y Merkel se retiró sin que sepamos qué está haciendo.

Lee+: En esto consiste la parte graciosa de Miss Merkel, ¡podría dedicarse a los asuntos detectivescos sin grandes problemas!

David: ¡Claro que podría hacerlo! O tal vez ya lo hace, no lo sé, pero no resulta imposible.

Lee+: Angela Merkel es muy inteligente, y todo lo que narras encajaría a la perfección.

David: Ella es así. Sin embargo, mucha gente la subestimaba. Esto le sucedió en su partido y con algunos políticos de otros países: Putin, Berlusconi y Trump ejemplifican esta actitud. Merkel fue tan subestimada como el inspector Columbo y, al mismo tiempo, tan brillante como él. Por regla general, los asesinos tienen perfiles sociópatas o psicópatas, y Angela posee mucha experiencia con este tipo de personas, porque los ha tratado en política.

Lee+: ¿Consideras que la manera en que ella se manejó ante este tipo de patologías le permitió enfrentar conflictos sin que explotara una bomba?

David: Creo que otros políticos la provocaron mucho, pero siempre mantuvo la calma, tratando de gestionar dificultades sin crear un apocalipsis. Como mujer, no tiene mucha testosterona, y así es como se hace la política. Al menos en Alemania es muy querida: después de 16 años de canciller, conserva el título de la política más popular del país. Acá no nos agradan las personas que van pensando que son estupendas; nos gustan el terreno neutral y la discreción.

Lee+: Lo opuesto a alguien como Trump.

David: Sí. Trump hizo muchas cosas extremas. Nosotros también hemos tenido ese tipo de políticos, pero la mayoría de los alemanes no confía en ellos. Merkel no iba a entrevistas ni programas de televisión. Ella representaba un “no estoy aquí”, y todo sucedía detrás de cámaras.

Lee+: Pero hay fotos de ella en el supermercado…

David: Se trataba de escenificaciones, pero creemos que Merkel no estaba en la política para hacerse rica, ni para tener una greencard. Ella es muy… ¿cómo llamarlo?

Lee+: ¿Aterrizada?

David: Sí, aterrizada. Se trata de una característica que uso en mi personaje ficticio de Merkel.

Lee+: ¿Crees que no se le valoraba tanto por ser una mujer que se dedicaba a la política?

David: ¡Por supuesto! La subestimaron en la primera parte de su carrera; lo mismo que cuando tomó el mando. Por fortuna, ahora contamos con muchas mujeres en la política. Cuando empezó, era una de las primeras y, por supuesto, fue la primera canciller. Pero detrás de las cámaras resultaba despiadada: en su propio partido, desarmó a sus adversarios y los hizo a un lado. Ahora que se retiró, uno de ellos volvió; los demás no regresaron a la política.

Lee+: Por lo menos Macron le dio una buena despedida, un abrazo.

David: Ella es muy estimada, aunque también la desprecian por tener más inteligencia que muchos, además de la capacidad para encontrarse. Esta característica resalta no sólo en la política, sino en mis novelas: me interesan los personajes que aún no se han encontrado a sí mismos, seres que tienen que pensar qué hacer en una crisis, cuál es la mejor manera de vivir, no sólo para ellos, sino para todos. Estoy muy interesado en ello, y puedo asegurar que las mujeres piensan más en este tipo de cuestiones que los hombres. Personajes así resultan muy queridos, y en mis libros sus emociones afloran. Las mujeres están más acostumbradas a pensar sobre ellas mismas, por lo que me parece más fácil escribir desde su perspectiva. Ellas pueden hablar por horas con sus amigas sobre las emociones y acerca de qué deben hacer…

Lee+: Se juntan los cerebros y las hormonas…

David: Efectivamente, con los hombres la situación cambia. Piensa en lo que hacemos: “Mi esposa se quiere divorciar, eso es triste. Pero… ¿viste el partido de futbol la semana pasada?”. Así es como los hombres hablamos, por eso me interesa tratar las emociones desde la sensibilidad femenina.

Lee+: Tengo la sospecha de que tu humor está marcado por el choque entre personajes que no tienen filtro. Todos dicen lo que piensan, como el esposo de Merkel en tu novela. Esto incrementa el efecto cómico a medida que pone a la vista de todos los absurdos que cometemos al tratar de comunicarnos.

David: En el mundo real, hay demasiadas tragedias y el mal humor sobra, debido a la pésima comunicación. Alguien dijo que la comedia es una tragedia que no te pasó a ti. Por esta razón, poseemos la capacidad de reírnos de la mala comunicación, los malos entendidos y los choques culturales cuando no son nuestros… Se trata de un lenguaje universal.

Lee+: Por eso tu humor se traduce a tantos idiomas…

David: El humor presenta algunas variaciones en los distintos países, pero cuando se encuentra en una comedia emotiva, donde las debilidades y las fortalezas humanas tienen un gran peso, podemos reírnos juntos, no diciendo “qué tontos”, sino de nosotros mismos. Me parece una manera de…

Lee+: Reconciliarte…

David: ¡Exacto! Tú resumiste en una palabra lo que yo iba a decir en tres oraciones. Probablemente te necesite para escribir la siguiente obra: yo redacto un párrafo largo y tú lo dices, en una palabra.

Lee+: ¡Será un placer! Quiero hablar de Woody Allen: sé que admiras su trabajo. ¿Podrías contarnos de qué forma ha influido en tus obras?

David: Su influencia empezó mucho antes de que escribiera novelas, se hizo presente desde mis primeros guiones, pero, además de él, tuve otras inspiraciones. Cuando yo era joven, Woody Allen representó un papel definitivo: leí sus historias cortas y sus aforismos; por supuesto, vi sus películas, pero me encantaban sus cuentos cortos. Además, estaban Billy Wilder, los cómics de Marvel y la revista MAD… estas publicaciones revelaban el humor judío, que también heredé de mi padre. Todos ellos escriben de distintas maneras, pero cuando estoy trabajando en una novela siempre pienso: ¿qué haría Woody Allen?

Lee+: Eso suena muy alocado, pero me parece un buen consejo.

David: Cuando eres un adolescente, está bien empezar copiando para entender cómo lo Hicieron los maestros. Al principio puedes decir: “Vamos a dibujar como lo hacía Lichtenstein”, pero después debes encontrar otro camino. Nos diferencia aquello que podemos traer a la mesa desde nuestra perspectiva. Cada ser humano es único y eso es lo que trae a la mesa.

Lee+: Se me olvidó preguntarte sobre el esposo de Angela Merkel, que resulta muy gracioso: el arquetipo de cómo debe ser un marido. Gracias a esto, creaste un personaje muy lindo.

David: Debes saber que el esposo de Angela casi no se muestra en público. No la acompañaba muy seguido, tampoco daba entrevistas. La mitad de los alemanes ni siquiera saben que está casada. Entonces pensé: él es un profesor de química o algo así. Esto me llevó a darme cuenta de que se trata de alguien que apoya a su esposa, porque ella se enfrentaba a una vida difícil. ¡Es una de las mujeres más famosas del mundo!, probablemente tanto como Rihanna.

Lee+: Sí, y muy poderosa.

David: Tan poderosa como Rihanna. Pensé esto cuando tuve que crear a este hombre cariñoso, amable, excéntrico, químico cuántico o como se le llame.

Lee+: ¿Qué tal si escribieras algo más de miss Merkel: consejos de amor, cómo formar un buen matrimonio?

David: La segunda novela de esta serie salió en marzo de 2022 en Alemania. Lleva por título Asesinato en el panteón. En este caso, uno de los sospechosos es un hombre muy atractivo para ella: tiene su edad, pero bastantes diferencias respecto de su esposo. La novela también narra un caso detectivesco, sin embargo, profundiza en el matrimonio y qué lo hace funcionar.

Lee+: Una última pregunta: tenemos muchos lectores jóvenes, ¿cuál sería tu consejo para decirle a alguien: “Dale, empieza a escribir”?

David Safier: Escribe, escribe, escribe. Éstos son mis tres consejos. Siéntate, escribe, no pienses, no te juzgues mientras redactas, porque la mayoría de las personas entran en un estado de crítica y eso las mata. Escribe desde tu subconsciente, y luego hazlo a un lado. Siéntate de nuevo y reescribe, reescribe y reescribe la misma escena; Porque escribir se trata de reescribir.

”Cada escena la escribo cuarenta veces. Al principio, redacto ocho páginas en cuatro horas; luego, en dos horas, y después, paso dos días reescribiendo, hasta sentirme satisfecho, y pasado un tiempo regreso a esas páginas. Tienes que sentir lo que “no suena bien”. Debes encontrar el balance cuando estás en modo crítico para descubrir si te ayuda o te destruye. Tienes que sentirlo, pero primero escribe lo que encuentres en tu subconsciente, como cuando haces música. Yo no toco ningún instrumento, pero sé que no dices: “Debería tocar así o de otra manera”, simplemente lo haces sin pensar. Luego escucha la grabación y piensa: probablemente tenga que hacerlo de nuevo.

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