Arelis Uribe, “la libertad es una conquista que exige trabajo, energía y coraje”
Por Herles Velasco
¿Cómo te acercas a la obra de una autora feminista pionera que nació hace un siglo? La escritora Arelis Uribe lo hizo escribiéndole una carta. En esta charla, nos cuenta cómo fue prologar La brecha, novela de la escritora chilena Mercedes Valdivieso, que fue reeditada en la colección Vindictas de la unam. Uribe detalla su sorpresa al encontrar conexiones entre esta obra de los años sesenta y su propia historia familiar, explorando, a pesar del tiempo, los lazos de género que perduran.
Arelis, tu introducción a La brecha tiene forma de carta, con un tono de respeto, cercanía y confesión. ¿Cómo fue ese proceso de diálogo con Mercedes Valdivieso?
Fue muy enriquecedor y sorprendente. No lo busqué: la unam me invitó a escribir el prólogo. El trabajo me permitió reordenar mi mapa literario y ampliar la genealogía de autoras chilenas. Leer a Mercedes fue un aprendizaje inesperado. Elegí la forma de carta porque no quería un texto académico ni un ensayo tradicional; quería hablarle como colega, aunque estuviéramos separadas por generaciones. Quise hacerlo desde la empatía, con un tono íntimo, de conversación entre mujeres que se reconocen a través de la literatura.
En tu carta contrastas tu historia personal con la de Valdivieso. ¿Por qué era importante marcar esa diferencia?
Porque vengo de una familia trabajadora. Mis padres eran obreros y crecí en un barrio popular. Mi literatura tiene una posición de clase, una mirada política desde abajo. Mercedes, en cambio, provenía de un entorno acomodado; su protagonista también. Pero al divorciarse, esa mujer pierde los privilegios que la rodeaban. Esa pérdida es el punto en que ambas nos encontramos. La brecha me hizo pensar en mi madre y en mi abuela, que también desafiaron los límites impuestos. Aunque la clase nos separe, el género nos une.
Has mencionado las coincidencias entre La brecha y La campana de cristal, de Sylvia Plath. ¿Qué las conecta?
Ambas fueron escritas en los sesenta y tratan sobre mujeres que intentan liberarse del peso del matrimonio, la maternidad y las normas sociales. En La brecha, la protagonista dice: “Me casé como todos los demás”. En La campana de cristal, la protagonista vive el mismo dilema. Las dos novelas abordan la depresión, la frustración y la búsqueda de una identidad propia. Además, comparten un estilo directo y naturalista. Son obras autobiográficas, escritas desde la experiencia y con una voz profundamente honesta.
La mujer de La brecha no tiene nombre. ¿Qué te sugiere ese gesto?
Creo que Mercedes quiso construir una figura universal, una mujer que pudiera representar a muchas. Aun así, me parece importante reflexionar sobre ello: durante siglos se ha omitido el nombre de las mujeres, sus apellidos, sus linajes. Nombrarlas también es una forma de resistencia. Pero respeto su decisión. Lo más hermoso fue ver cómo esa protagonista resonó en mi propia familia. Le regalé el libro a mi madre, que nació en la época en que transcurre la historia. Cuando lo leyó, me dijo: “Esa mujer soy yo”. Dijo que la protagonista era valiente y que se veía reflejada en su lucha. Esa conexión confirmó que la literatura crea lazos entre generaciones.
Han pasado más de sesenta años desde la publicación de La brecha. ¿Qué temas siguen siendo actuales?
Muchos. El aborto, por ejemplo, sigue siendo tabú. También la desigualdad económica: las mujeres siguen siendo más pobres. En Chile, la pobreza tiene rostro femenino. Muchas realizan trabajo doméstico no remunerado o crían solas. Al leer La brecha, pensé en Una habitación propia, de Virginia Woolf, que plantea que la libertad de las mujeres depende de la independencia económica. En la novela ocurre lo mismo: cuando la protagonista se separa, pierde su posición social y queda en desventaja. La libertad política exige autonomía económica. Ese tema atraviesa todo el libro y sigue vigente.
¿Qué te sorprendió más de la novela y qué le dirías a quienes aún no se acercan a Mercedes Valdivieso?
Me sorprendió su prosa: clara, armónica, ágil. La brecha se lee con facilidad, pero deja una huella profunda. Es una novela amable, que invita al diálogo. Leer a Valdivieso hoy nos permite mirar hacia atrás y reconocer los avances y los pendientes. En mi caso, el libro me permitió tener conversaciones muy valiosas con mi madre. Para eso sirve la literatura: para abrir conversaciones y construir memoria.
Con esta reedición en la colección Vindictas, la obra de Mercedes Valdivieso vuelve al centro del debate literario y feminista. La mirada de Arelis Uribe no solo actualiza su lectura, sino que la enciende nuevamente. Su carta-prólogo se convierte en una invitación a mirar de frente el pasado y reconocer, en esas páginas, el eco persistente de una pregunta que sigue abierta: ¿qué significa ser libre?
Herles Velasco. Autor de los libros de poemas y de artista Llegar a ser vacío y Guía incompleta de la insuficiencia, publicados por la editorial Piso Tres. Ha colaborado en diferentes revistas y medios de México y España. Coordina el área de comunicación social en Fundación unam y fundó la Escuela de Escritores de México. Su más reciente libro de poesía es Eventos Luminosos Transitorios (2024). Conductor del programa Jueves de Ciencia, en tv unam.
