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Messi: 10 veces 10. Una conversación con Fernando Segura M. Trejo

Messi: 10 veces 10. Una conversación con Fernando Segura M. Trejo

José Luis Trueba Lara

El vínculo entre el futbol y la literatura es fascinante y multifacético. A través de la escritura, autores han capturado la emoción, la pasión y la complejidad cultural que rodea al deporte más popular del mundo. Desde novelas que exploran la vida dentro y fuera del campo, hasta poemas que celebran la belleza del juego, pasando por las biografías de las figuras casi heroicas de los jugadores. Esta intersección entre la palabra escrita y el deporte ofrece una ventana única para comprender nuestras alegrías, nuestras luchas y nuestros sueños compartidos. Por estos motivos, platicamos con Fernando Segura M. Trejo acerca del libro Messi: 10 miradas sobre el 10, que nos muestra a la perfección a uno de los íconos del balón que, sin duda, pasará a la historia.

Permíteme confesarte uno de mis pecados: apenas sé algo de futbol. Y, para colmo de mi herejía, jamás he visto un partido y, la primera vez que entré a un estadio, lo hice para ver a Elton John. Así pues, te pido una buena dosis de piedad y que hagamos lo mismo que Juan José Millás y Juan Luis Arsuaga en La vida contada por un sapiens a un neandertal, sólo que, en este caso, yo seré el neandertal que hará preguntas monumentalmente tontas. Lo único que sé de Messi es lo que leí en el libro que compilaste. Y, justamente en mi papel de neandertal, te hago la primera pregunta: ¿quién es Messi?

Me encanta lo que dices porque el libro tiene ese espíritu: que pueda ser leído por cualquiera, incluso por los amantes del futbol. Messi es una persona que, entregada al futbol, logró la gloria máxima en este deporte cuando fue campeón del mundo en Qatar. El emir le puso el manto sagrado que significa gloria y prestigio en el mundo árabe. Messi también es el individuo que nació en una ciudad argentina llamada Rosario, que visité hace algunos años porque tenía curiosidad de saber quién era ese personaje. Ahí, en Rosario, pude explorar su infancia, conocer de dónde venía esa persona que, gracias al futbol,  ha alegrado el corazón de muchos.

A Messi no sólo lo he seguido en los recuerdos de la gente de Rosario, también en vivo y en las transmisiones. Por esta razón, te puedo decir que una manera de valorarlo es contar aquello que vi y me impresionó en Qatar. Los paquistaníes y los indios —al igual que la gente de países como Bangladesh y Afganistán— que trabajan en Qatar y han sufrido el calor y muchas otras condiciones, estuvieron con Messi y querían ver a Argentina como campeona del mundo. En esos momentos me dije: “Aquí hay una historia fabulosa que contar”. Y tenía que narrarla. La manera de hacerlo fue invitar a otros diez autores que lo conocen muy bien. De lo que se trataba era de ofrecer una radiografía del personaje.

Lo primero que me sorprendió al terminar el libro fue la variedad de personas que se sumaron a tu proyecto: escritores, críticos literarios, investigadores universitarios. ¿Cómo encontraste a gente tan preparada para analizar a Messi desde perspectivas tan distintas? Cuéntame, ¿cómo los elegiste?

La verdad es que hicimos un buen equipo, y tuve el privilegio de dirigirlo. Yo había trabajado antes con varios de ellos: algunos son mis mentores y me acompañaron durante la redacción de mi tesis de doctorado. A ellos los conocí en París, mientras Messi formaba parte del Paris Saint-Germain.

A medida que íbamos construyendo el libro descubríamos que se gestaba algo que estaba más allá de nosotros. Íbamos compartiendo los textos y, como dice Juan Villoro, nos encontramos con la esencia del futbol: el pase. El pase es reconocerse con el otro, es necesitar al otro y, al mismo tiempo, es sentirse parte de una construcción más grande. Así fue como se hizo el libro. Todos queríamos darle al lector lo mejor que pudiéramos ofrecer.

Además de esto, en mi caso, también hay algo que también quiero compartir. Mi madre, Laura Trejo, falleció antes de que me fuera a cubrir el Mundial en Qatar. En ese momento, sentía un dolor en el alma que no puedo explicar, y el libro me ayudó a sanar. Antes de partir de este mundo, mi mamá me tomó de la mano y me dijo: “Tienes que ir a Qatar, prométeme que irás a Qatar, que no dejarás de cumplir tu misión y verás cómo Messi se consagra”.

Vuelvo a mi papel de neandertal y pienso que el futbol es toda una mitología y que personas como Messi o Maradona forman parte de ella…

El futbol es una mitología, una mitología contemporánea. Las personas que nos apasionamos con él creemos que viendo un partido seremos más felices, creemos que al seguir a nuestro equipo entregamos el corazón. El futbol es una pasión. Por lo tanto, aquellos que sobresalen se convierten en ídolos, en seres casi sagrados.

Maradona y Messi no tienen las mismas simbologías: Maradona sanó las heridas de la dictadura y la guerra en Argentina; en cambio, Messi es una fuente de inspiración para millones de niños. Para mí, él se convirtió en una figura sagrada, porque me ayudó en el momento más difícil de mi vida.

Y vuelvo a lo que me preguntaste. ¿Quién es Lionel Messi? La respuesta que te doy es que es un niño. Es un chico que jugaba al futbol y sigue jugando al futbol. Pocos juegos te permiten volver a ser ese niño. +