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La 54° edición del Festival Internacional Cervantino:
una muestra de identidad en la danza regional mexicana

La 54° edición del Festival Internacional Cervantino: <br> una muestra de identidad en la danza regional mexicana

En Guanajuato, México, se celebró la 54° edición del Festival Internacional Cervantino  del 3 al 18 de octubre de 2026 con Francia como país invitado. Diversas expresiones artísticas llenaron los escenarios de la ciudad en esos días. El Ballet Folklórico de la Universidad de Guanajuato presentó el espectáculo “El tradicional ritmo de los norteños” el 5 de octubre en la Explanada de la Alhóndiga de Granaditas. Se trató de una muestra de manifestaciones de  danza regional mexicana. Piezas clave de la región, medulares en la cultura nacional, tales como “Las fiestas de la vendimia” o “Santa Rita”, encontraron cabida en uno de los foros de representación más relevantes en el Festival. También se dio un encuentro con el público entre los aplausos al aire libre. El momento refrendó la importancia de la música y del folclor local donde la mexicanidad palpitó en cada nota y en cada zapateado.

         Con los instrumentos sobre la tarima, vibrando entre los pasos y las sonrisas, se exhibió “Las fiestas de la vendimia”. El número tiene simbolismos de envergadura inconmensurable de tiempo atrás. Esta danza es una oportunidad para reunir a familiares y a amigos migrantes de regreso a su lugar de origen. La función cobró un sentido colectivo de gran arraigo para las personas ahí. A través de este ejercicio, entrañable en zonas del Valle de Guadalupe y de Ensenada, también se celebra y se exalta la vitalidad de la cosecha y de la recolección de la uva para la elaboración del vino en ese territorio mexicano. La expresión plástica y el movimiento corporal tienen un significado específico en la vida comunitaria. El propósito es agradecer la cosecha anual de la uva. Su consecuencia lógica es el inicio de la repartición del vino en una de las épocas más prósperas desde una perspectiva agrícola. El ritual de “Las fiestas de la vendimia” tiene niveles emotivos incomparables. Según la tradición oral, los participantes bajan del cerro de La Cruz de noche y alumbran el camino con antorchas en mano para llegar al casco de la hacienda San Lorenzo. Ahí se reúnen en un jardín de sabinos y de nogales con fogatas para bailar. De forma muy especial, el son de los tambores marca el momento exacto para recolectar las uvas con la finalidad de producir vino. Tiempo después ese vino maridará las viandas de los hacendados a su gusto. La conjunción de los acordes musicales con el desplazamiento de las personas es una de las experiencias perdurables en estas tradiciones. “Las fiestas de la vendimia” es un recuerdo de este ritual agrícola.

         Parte del ritmo, del colorido y de la identidad mexicana, presentes en la 54° edición del Festival Internacional Cervantino, también se mostraron aquellos días con la ejecución de la polka “Santa Rita”, una interpretación del Ballet Folklórico de la Universidad de Guanajuato. La obra se enmarca en lo mejor de la herencia de las danzas de Chihuahua. Su trascendencia es tanta que se considera patrimonio intangible de México desde hace años. Sus orígenes se encuentran en el baile de salón en Checoslovaquia y en Polonia a lo largo del siglo xix. Con los años la dinámica se introdujo en los salones de baile en el norte de México con un estilo propio para diferenciarse de sus antecesores europeos. Quizá fragmentos invaluables de esa unidad colectiva se muestren en algunos elementos constitutivos de nuestra identidad nacional. Se trata de un sincretismo en el cual conviven rasgos europeos con mexicanos para recordar los comienzos de ”Santa Rita”. El propósito fue darle un sello nacional sin olvidar su procedencia foránea. La exhibición se acompaña con el acordeón, con la guitarra y con otros instrumentos afines para complementarla y para garantizar su sonoridad y sus efectos positivos en el ánimo de todos. La combinación de la danza con la música en vivo es una experiencia sensorial y emotiva inolvidable. Tal vez el factor de mayor significación, en cuanto a la descripción formal en la ejecución de “Santa Rita”, se basa en la cabalgata a cuatro tiempos. Entonces adquiere un sentido espiritual claro y sensible. Con su escenificación se le rinde tributo a la Virgen de las Dificultades Materiales, una advocación mariana para simbolizar el consuelo y la esperanza en situaciones difíciles.

         En suma, el zapateado, el color y la mexicanidad, exhibidas de manera magistral y sensible en el Festival Internacional Cervantino, son ingredientes fundamentales para preservar las tradiciones en la danza. La creación artística en el escenario y frente a los espectadores caracterizó “El tradicional ritmo de los norteños”. Gracias a ello se representaron costumbres decisivas, tales como la reunión de amigos y de migrantes. Hubo mustras de sincretismo entre costumbres mexicanas y checoeslovacas en “Santa Rita”.  Eso privilegió el uso de algunos elementos nacionales e internacionales en la disciplina. Hay una reflexión de fondo alrededor del espectáculo:: la unidad colectiva, contenida en “Las fiestas de la vendimia” y en “Santa Rita”, siempre tendrá ecos sonoros en la historia popular. El modo de mirar la cultura regional es el mismo con el que miramos la nacional. “El tradicional ritmo de los norteños” fue un ejemplo latente en la memoria de los asistentes a la 54° edición del Festival Internacional Cervantino que perdurará en el corazón de todos, en el tiempo y en la memoria.

Texto escrito por Carlos Torres Tinajero