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Cuando el amor deja de ser un contrato: Iram Rubalcava y las preguntas detrás de Los elefantes mueren de sed

Cuando el amor deja de ser un contrato: Iram Rubalcava y las preguntas detrás de Los elefantes mueren de sed

Vista Frontal¿Qué significa que una relación funcione? ¿Y quién decidió que una separación equivale necesariamente a un fracaso? En Los elefantes mueren de sed, Hiram Rubalcava abandona por un momento la violencia social que atravesaba Todo pueblo es cicatriz para entrar en otro territorio igualmente conflictivo: el de las relaciones humanas, el amor y las ideas que heredamos sobre cómo deberíamos vivirlo.

La novela, publicada por Penguin Random House, sigue a Flavio, Mariana y Marisol en una trama donde el desgaste psicológico y las contradicciones afectivas importan tanto como aquello que suele llamarse amor. Pero Rubalcava no pretende ofrecer un manual sentimental. Su punto de partida fue precisamente cuestionar una idea aparentemente incuestionable: que divorciarse o separarse significa haber fracasado.

Para el escritor, llamar “fracaso” a un divorcio resulta absurdo cuando las separaciones forman parte de la experiencia cotidiana. Lo que le interesa, en cambio, es preguntar qué valoramos en una relación, qué deberíamos dejar de valorar y cuánto de nuestras ideas sobre el amor proviene de una educación sentimental que quizá ya no corresponde con el mundo que habitamos.

Ahí aparece una de las tensiones centrales de la conversación: la generación millennial recibió buena parte de su educación afectiva de los baby boomers, pero tuvo que aplicarla a una realidad transformada por la tecnología y por nuevas maneras de relacionarse. Rubalcava observa entre sus estudiantes una mayor flexibilidad frente a las relaciones tradicionales y una disposición distinta ante la separación.

La novela tampoco propone sustituir un modelo por otro. El amor libre y las relaciones poliamorosas aparecen como posibilidades existentes, pero el autor prefiere formular preguntas antes que dictar respuestas. Para él, la literatura funciona cuando se convierte en una discusión con el lector, incluso cuando este rechaza lo que encuentra en sus páginas.

El territorio también pesa. Buena parte de la historia ocurre en Tapalpa y en el sur de Jalisco, una región a la que Rubalcava está ligado emocionalmente y que forma parte de una tradición literaria marcada por Juan Rulfo y Juan José Arreola. El paisaje, explica, no es un simple escenario: influye en la educación, las costumbres y, por extensión, en la manera en que las personas se relacionan.

Rubalcava escribe, además, desde una convicción: ningún tema humano está agotado. Su método consiste en acercarse a aquello que le importa profundamente y descubrir cuánto todavía desconoce. Por eso sus personajes sostienen perspectivas diferentes: si todos pensaran igual, dice, la novela se convertiría en una “caja de eco”.

Más de una década después de su primera novela, el escritor reconoce una evolución, pero también una continuidad: siguen importándole la violencia, las relaciones humanas y la construcción de una obra honesta. Ahora sabe, además, que puede escribir desde su casa y encontrar lectores gracias a las redes sociales. COMPRA EL LIBRO AQUÍ