Mujeres que ponen nombre a las tormentas

Mujeres que ponen nombre a las tormentas

 

Escribo de tres autoras contemporáneas pensando que ya las leyeron o que cuando menos tienen referencias de su literatura. Me agrada la idea porque ni ustedes ni yo diremos, ¿Y esta quién es? Incluso tal vez tengan una favorita lo que conseguirá que digan con toda razón que me quedé corto, que estoy exagerando o que estuvo con ustedes en la primaria y francamente era insoportable porque le jalaba los pelos a cualquiera. ¿Será verdad? Ya saben, todos tenemos una historia real y otra inventada. En este caso las tres son mexicanas, están vivas y su literatura es una contribución para definir nuestra época, con sus claroscuros e instantes perfumados.

¿Nuestra época? Pues sí, como dice Leonor, una época de sobrevivientes. Bien. Me ocuparé de parte de las creaciones de Magali Velasco, originaria de Xalapa Veracruz, donde vive a la vera de una cañada donde los únicos que no se pierden son los niños. Mónica Castellanos, de Monterrey Nuevo León, que es muy amiga de los osos. La tercera es Mónica Lavín, de la Ciudad de México donde tiene su casa cerca de una librería. Como diría el clásico, son vecinas distantes.

Como académica, la doctora Velasco es una estudiosa de lo que llama narconarrativas. Sus publicaciones tratan sobre el impacto del universo delictivo en la literatura contemporánea. Dilucidar por qué la crueldad y las miasmas de la sociedad generan un discurso literario asequible, requiere de un acercamiento objetivo a la conducta de hombres y mujeres que sacan lo peor de sí mismos, y se convierten en parte del trabajo de poetas, narradores, cineastas, músicos, pintores y demás. Enseguida les cuento de un libro reciente de Magali Velasco, la novela Cerezas en París, publicada por la Universidad Autónoma de Nuevo León en 2022. Los personajes principales son las hermanas Monserrat y Barbara Montero y la casa, herencia de sus padres.

La casa debe ser vendida. Bárbara no interviene demasiado; no así Monserrat que se convierte en el personaje principal y es la que decide lo que conviene. Es una novela vibrante con un título que es una invitación a pasarla bien. Un libro más reciente de esta autora es Cocodrilos, una novela sobre los desaparecidos, las madres que los buscan y un periodista atrevido que se mete en un caso hasta las últimas consecuencias. ¿Quiénes están detrás de tantas desapariciones en nuestro país? Magali no da respuesta. Cuenta una historia donde el poder político y los llamados poderes fácticos intentan impedir, a como dé lugar, el trabajo de un reportero gráfico que está empecinado en descubrir a dónde van a parar los cuerpos de los asesinados. Desde luego, es presionado por el periódico donde publica sus fotos para suspender su investigación; igualmente, existe una amenaza latente de la que escapa de milagro. Recorre un camino largo y sinuoso, hasta un descampado donde descubre la fosa clandestina más grande del país. Velasco, desarrolla esta historia con precisión milimétrica. Por cierto pueden ver la película basada en la novela.

Mónica Castellanos publicó en 2018 su novela Aquellas horas que nos robaron y de inmediato se puso en los radares del mundo. Es una novela histórica. Cuenta la vida de Gilberto Bosques, el cónsul mexicano en Marsella que gestionó con el presidente Cárdenas, organizó la diáspora y consiguió los barcos para que en los años treinta, miles de españoles llegaran a nuestro país. Bosques nació en puebla y tiene estatua en Marsella, en un lugar desde donde se observa la isla de IF de la que escapó el conde de Montecristo. Castellanos realizó una investigación de campo que le permitió una aproximación al personaje. Conversó con una descendiente y pudo percibir la emoción, el desprendimiento de alguien que revela aspectos de la vida de un ser querido. La autora no desdeñó información, pero la novela es excelente porque creó un personaje y logró atmósferas narrativas intensas, entrañables, inolvidables. La narración es perfecta. La novela es el tablero de una nave espacial donde nada falta y nada sobra. El ritmo narrativo es acogedor, rápido se convierte en parte de nuestra intimidad. Castellanos poco a poco nos va revelando las características de un personaje que crece en cada capítulo. Evoluciona, desde que es estudiante hasta su trabajo frente a los nazis que se atreven a llevarlo preso con toda su familia y colaboradores. Les gustará la reacción de los refugiados españoles que lo esperaron en la estación de Buenavista a su regreso de Europa. Es un mexicano ejemplar, en una novela escrita con un estilo que termina por estimular los ánimos y nuestra identidad.

Mónica Castellanos publicó también Carbón Rojo, de la que quiero escribir. Ah, seguro ya está en Gandhi El jardín de las obedientes, una novela llena de revelaciones que pudiera sorprender a la mayoría. Castellanos es una autora obsesiva y se nota porque todas sus novelas son una provocación emocional. Se recomienda leerlas cerca de una ventana, un jardín o un lugar donde el horizonte proyecte solo matices desconocidos. Son un discurso viviente. Pero quiero escribir sobre Carbón rojo, publicada en 2023, donde expone la cruel historia de la mina Pasta de Conchos. Quizá todos leyeron o escucharon sobre el trágico acontecimiento de más de sesenta mineros que quedaron atrapados, enterrados bajo tierra en Coahuila. Una mina del grupo México cuyo propietario hasta la fecha no ha dado la cara, si es que tiene.

La narración se mueve alrededor de Carmina, mujer madura, que posee la virtud de hablar con los muertos. Lo hace con sus padres, con su hermana Ada o con alguno que está cerca de ellos. Ada se fue del pueblo porque quedó embarazada del amor de su vida. Ya verán por qué no se casaron. Carmina trata de ayudar a las viudas de los mineros, pero apenas se acerca a la mina tantos mensajes que provienen del subsuelo la desconciertan y prefiere retirarse; aunque encuentra la manera de colaborar. Un nieto de Ada es periodista que investiga el caso. Encuentra un minero que se salvó y tienen que experimentar cuando cuenta cómo se ha transformado después de saber que no tiene compañeros. Eso de que para todo mal, mezcal, no siempre es cierto. Carbón rojo, es un registro del abandono en que algunos propietarios de grandes empresas tienen a sus trabajadores y de que les importan más bien poco.

Mencionaré dos novelas de la extensa obra de Mónica Lavín, con quien pronto Leonor y yo compartiremos queso, pan y vino. Magali y Mónica C., invitadísimas. Empiezo con Últimos días de mis padres, publicada en 2022, donde desarrolla esos últimos días, llenos de confesiones y revelaciones ante un sumario de debilidades frente a los hechos inminentes. Queda claro que esos momentos ponen de manifiesto la calidad del apego que cada quien profesa por sus progenitores. Esta novela llega duro y la verdad la leí poco a poco. Igual Leonor. Generamos momentos en que los recuerdos de Mónica se imbricaban con los nuestros y nuestros sentimientos crecían como un oleaje inesperado. Mónica Lavín es una artista. Escribe desde una profunda conciencia del lenguaje, del tema elegido y de los procesos narrativos. Y secundamos su historia que se convierte en la nuestra. Nosotros agradecemos esta novela y ustedes ya sabrán qué hacer. Salud.

¿Ya leyeron La ausencia? Esta novela fue publicada en 2025 y es un ensamble entre tres homenajes y los problemas de una escritora que sufre para continuar una historia. Lavinia Melín, la narradora, topa con Truman Capote, nada menos, quien la orienta para encontrar a las tres autoras norteamericanas del sur. Carson Mc Cullers, Katherine Anne Porter y Eudora Welty. Las localiza en una residencia para artistas cerca de Nueva York y se disfraza para entrevistarlas. Pretende saber cómo escriben y cómo vencen el muro de la página en blanco. Ese viejo y lindo mito. Las escritoras no son muy comunicativas. También en esta novela no se llevan muy bien. Un día que se bañaban en el lago aledaño a la residencia, una joven y guapa joven que quería ser escritora, desaparece de la orilla del lago dejando una toalla amarilla. Las reflexiones las unirán, pero los puntos de vista las separarán de maneja irreconciliable.

Melín establece una relación difícil con cada una. Encuentra que son muy complicadas y al igual que ella, no las tienen todas consigo en el momento creador. Por momentos resultan cómicos los esfuerzos de la narradora. Un momento emblemático es cuando entra a Tiffany a comprar zapatos. Mónica es una maestra de la narrativa contemporánea y siempre es un gusto leer sus libros. Debo cerrar este texto asegurando que leer a estas tres señoras es un provocación. Cada una es una forma de mirar el mundo y de fijarlo en su discurso literario. Cada una ha desarrollado un estilo que combina la sutileza con la experimentación y el riesgo. Cada una es una manera de crear, pero las tres. Las tres son autoras imprescindibles en nuestra literatura contemporánea, y lo que sigue.+

Élmer Mendoza

 

Texto de Élmer Mendoza, escritor mexicano de novela negra, representante de la llamada narcoliteratura. Dramaturgo y cuentista, es conocido ante todo por sus novelas negras. Algunas de ellas tienen como protagonista al detective Edgar El Zurdo Mendieta.

 

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