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Kills Birds, verbalizar el malestar mundial

Kills Birds, verbalizar el malestar mundial

21 de febrero de 2022

Yara Sánchez De La Barquera

¿Crees que el rock ha muerto? Si tu respuesta es sí, tal vez sólo estás escuchando el mainstream y tampoco mucho de éste. Cada año, críticos y supuestos expertos preguntan ¿ha muerto la música rock? Realmente no, y menos con una nueva generación de jóvenes talentos que dentro de poco ostentarán el estatus de legendarios. El rock es para verbalizar el malestar social e individual, y el mundo necesita algo más que letras que dicen que todo está bien; necesitamos que vengan y nos llenen de energía para sobrevivir la adversidad, para cuestionar el mundo. Por todos estos motivos, hablamos con Kills Birds sobre su reciente álbum, Married; ya tenemos nuestras canciones favoritas y cada una tiene una historia que contar. Escucha con nosotros…

Yara: Cuéntennos sobre su último disco, Married.

Nina: Grabamos Married bueno, lo compusimos a lo largo de 2020. La mayoría de las canciones fueron escritas durante la pandemia. Nos encontrábamos de gira en marzo de 2020 cuando todo cerró. Y, una vez que sentimos que era lo suficientemente seguro reunirnos, empezamos a trabajar en el corazón de este disco. Lo grabamos en septiembre del mismo año, en el estudio de Dave Grohl, Studio 606. 

Yara: ¿Y cómo fue el proceso creativo, con el hecho de que ocurriera una pandemia de por medio? ¿Afectó de alguna manera?

Nina: Sí, por supuesto, nos afectó grandemente. Fue la primera vez que contamos con mucho tiempo para trabajar en las canciones antes de grabarlas. Cuando comenzamos a tocar juntos, lo hacíamos más por diversión, no tanto porque tuviéramos un ciclo en mente. Cuando grabamos nuestro primer disco, habíamos estado trabajando en una canción por un minuto, pero Married se consolidó rápidamente. Hay un par de canciones en este álbum que escribimos un poco antes de la pandemia, pero la mayor parte se logró muy rápido y bajo circunstancias muy interesantes, con todo lo que todos experimentamos durante la pandemia. Recuerdo que ese proceso creativo fue tan emocionante como estresante; lidiamos con el miedo, la ansiedad, la incertidumbre, la crisis de identidad. Realmente puedes sentir esa energía cuando estás escuchando este disco, al menos para mí, los instrumentos, las guitarras, la batería, el bajo, las letras… en todo puedes escuchar esa urgencia.    

Yara: ¿Encontraron algo de inspiración en otros artistas durante momentos adversos de la historia, por ejemplo, en los pintores de la Segunda Guerra Mundial o algún otro movimiento? 

Nina: No de manera consciente, al menos para mí. ¿Qué opinan ustedes, chicos?

Jacob: Ésa es una gran pregunta. Hemos hecho muchas entrevistas y nadie nos había preguntado algo así. Creo que es una pregunta superchida. No me parece algo que hayamos hecho de manera intencional, como diciendo “¿qué harían los jazzistas en la Segunda Guerra Mundial?”. Tal vez desde una perspectiva individual sí lo hice, pues me preguntaba “¿qué ha hecho la gente que admiro en momentos de desafíos personales?”. Pero considero que pensé en ello sólo desde esta perspectiva, un tanto más amplia. ¿Fue así para ti, Fielder? 

Fielder: Realmente no. No lo había pensado así hasta este momento, pero sí siento que con todo lo que ha estado sucediendo —individualmente y con la banda—, y con lo que este disco ha demostrado, he madurado mucho. Tener una crisis en el mundo, completamente fuera de tu control, no es algo que suceda siempre, y la música no se va a ningún sitio; pero un año y medio más tarde, ninguno de nosotros se ha presentado a tocar en un concierto. Así que en definitiva ha habido una madurez ahí. Pero sí es una gran pregunta.  

Nina: Supongo que, a gran escala, más allá del disco, muchos de nosotros hemos mirado hacia atrás, a momentos en los que han acontecido catástrofes globales o guerras, en busca de alguna señal de que es posible reconstruir y empezar de nuevo. Yo pienso a menudo en mis padres. Vivimos en Bosnia durante la guerra, y ellos perdieron todo cuando tenían 31 años de edad: su casa, su trabajo, su país… y se las ingeniaron para reconstruir sus vidas; a menudo pienso en ello en el contexto de nuestra banda y de nosotros como individuos. Todos perdimos dos años de nuestras vidas, básicamente, con esta pandemia, pero también he visto que éste es el momento en el que la gente comienza de nuevo y se hace de una buena vida.

Fielder: Después de la gripe española vinieron los famosos roaring twenties que, en términos de música y entretenimiento, fueron años de mucha prosperidad.

Yara: Pensé en esta pregunta justamente porque nosotros, con la revista, sabemos que la literatura y la industria editorial en general ha sufrido muchísimo, aun teniendo el mundo digital. Creo que todos nos vimos atrapados y nos preguntamos si el trabajo que hacemos resulta valioso, ¿cuál es su propósito?, ¿te motiva? Todos hay que replantearnos la vida. Lo que me gusta de su música es que ustedes expresan ese enojo, la desilusión y la confusión. Cuando sacas la basura, claro que apesta y es incómodo, pero también haces un hueco para crear y tener mejores experiencias. Considero que he recibido ese espacio renovado de su música.

Les deseo lo mejor. Nos entusiasma mucho tenerlos de vuelta en México, abriendo el escenario para los Foo Fighters el 15 de marzo. Toda nuestra revista estará en primera fila gritando y echando rock con ustedes. +

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