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Kader Attia: Reflecting Memory [Memoria refleja]

Kader Attia: Reflecting Memory [Memoria refleja]

14 de octubre 2022

Exposición virtual
15.08.2022 — 08.01.2023

Es bien conocido que, tras una amputación, muchos pacientes sufren dolor y una variedad de sensaciones, desde el calor al hormigueo, en la extremidad ausente. Kader Attia toma como punto de partida el síndrome de los llamados “miembros fantasma” para explorar el modo en que las sociedades poscoloniales sufren la memoria del trauma y la pérdida, en términos de la fantasía de la restitución de una completud imaginaria. Esta obra es clave en la investigación que Attia ha dedicado al concepto operativo de la “reparación”, como táctica tanto objetual y social de los colonizados y como desafío político de las colectividades. Reflecting Memory involucra un ejercicio en torno al potencial que tiene la reflexión para aliviar el síntoma de la pérdida y para comprender la radicalización identitaria y religiosa del siglo XXI.

Hacia una filosofía de la pérdida

La trayectoria de Kader Attia es una especie de floración crítica en la que uno a uno se abren conceptos, casos y argumentos que, en conjunto, trazan una filosofía de la pérdida en una perspectiva marcada por la experiencia y el proyecto de la decolonización. En primera instancia, la práctica de Attia exploró el impulso general por la “reapropiación” que llevan a cabo los herederos de las sociedades colonizadas, quienes aspiran a recuperarse del despojo a manos del llamado “universalismo” de los imperios. Esta cuestión no sólo no se resuelve ni resume en la disputa por la devolución de los llamados “objetos etnográficos” de los museos, sino que abarca la problemática de la reapropiación epistemológica y emocional de los subyugados.

En un segundo momento, Attia ha registrado una serie de prácticas —tanto objetuales como conceptuales— con que las sociedades afectadas por los estragos de la colonización y la modernización efectúan su “reparación”, ya sea a través de la tarea artística y social de elaborar una memoria de cicatrices o, en sentido opuesto, al pretender —como el occidente contemporáneo— borrar la huella del trauma reproduciendo su violencia. Attia define ambas operaciones como componentes de un “campo de la emoción” (field of emotion) para designar el diverso espacio simbólico y práctico donde las sociedades expresan y elaboran, de modo muy diferenciado, la experiencia del trauma.

Esta noción es decisiva al explicar los síntomas culturales en la actualidad, y es uno de los principales vectores de la política contemporánea. Este ámbito abarca lo mismo la creatividad y diversidad de las actitudes ante los objetos y cuerpos dañados, como la interferencia entre el pasado, el presente y el futuro, en relación con las heridas fantasmales que propician las formaciones persecutorias y fundamentalistas de la política actual de identidades. Este “campo de la emoción” también es terreno de representaciones y afectos de donde extrae su energía el giro de los múltiples fascismos contemporáneos; además, es el lugar donde el arte puede elaborar y, en su caso, ofrecer prácticas para el trabajo de duelo y la catarsis social.

Ese ambicioso recorrido que ha hecho Kader Attia —uno de los artistas claves de inicio de este siglo— en el video Reflecting Memory [Memoria refleja, 2016] es un referente crucial. Attia investiga el fenómeno del dolor y la sensación de los llamados “miembros fantasma”, de quienes han sufrido una amputación, como metáfora de los fenómenos que ocurren en la sociedad con respecto a los traumas colectivos. En la medida en que muchas culturas conciben la idea de un “cuerpo social” de la comunidad es que también la política se alimenta de la imagen persecutoria de una mutilación o incompletud como motivo de la radicalización étnica o religiosa. A través de entrevistas con médicos, psicoanalistas y toda clase de pensadores, este video plantea diversos escenarios y síntomas de la ansiedad originada por pérdidas históricas.

Esta cuestión recorre por igual tanto el intento de los islamistas por restaurar el califato como la pretensión occidental de la cura o reparación total. A las diversas reflexiones y especulaciones de sus entrevistados, Attia añade la imagen especular de una terapia de restitución. Éste es un filme sobre el papel que la memoria desempeña como momento constituyente de toda reflexión y el modo en que la duplicación que ofrecen los espejos también es la imagen de la acción de “reparación” en sus múltiples significados.

Cuauhtémoc Medina

Kader Attia, Reflecting Memory [Memoria refleja], 2016
Video digital HD monocanal, color, sonido 45’56”

Kader Attia (Francia, 1970; vive y trabaja en Argel y en Berlín)
Kader Attia es un artista que explora los amplios efectos de la hegemonía cultural y el colonialismo occidentales. La base de su investigación son los conceptos de herida y reparación, que utiliza para enlazar distintos campos del conocimiento, como la arquitectura, la música, el psicoanálisis, ciencia médica, la curación tradicional y las creencias espirituales. En toda su práctica multimedia, que va de la escultura a la instalación cinematográfica, la reparación no indica una vuelta a un estado indemne, sino que hace visibles las cicatrices inmateriales de la lesión psíquica.

 

Curaduría: Cuauhtémoc Medina
Textos: Kader Attia, Cuauhtémoc Medina
Dirección de contenidos: Ekaterina Álvarez, Cuauhtémoc Medina
Coordinación curatorial: Ana Sampietro
Gestión digital: Ana Cristina Sol
Edición de contenidos: Roberto Barajas, Vanessa López, Yerem Mújica
Traducción al español: Jaime Soler Frost
Traducción al inglés: Julianna Neuhouser
Prensa: Francisco Domínguez, Eduardo Lomas

 

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