Tanya Huntington: el ensayo como ejercicio gozoso

En entrevista sobre su más reciente libro, En contra de las olas y otros ensayos (Libros UNAM, colección Diagonal), la escritora, traductora y artista plástica Tanya Huntington habló sobre el humor, la censura y la traducción como ejes de su obra.
Tanya reconoce en la UNAM a su alma máter intelectual, pues durante el tiempo que estuvo cursando parte de la maestría en letras comparadas, dijo, “realmente me encendió esta posibilidad de que se puede interesar uno por muchas cosas”; mencionó los aportes que recibió de grandes maestras y maestros, incluyendo a José Emilio Pacheco.
Sobre el tono lúdico de sus ensayos, defendió que el género no tiene que ser rígido, excesivamente académico e inaccesible para la mayoría de los lectores, dijo que “yo siento que el ensayo no tiene por qué pecar de tanta solemnidad”. Incluso como poeta, añadió, le gusta decir: “La poesía no necesita policía”.
Preguntada sobre la histórica exclusión de las mujeres del ensayo, Huntington señaló que durante mucho tiempo las mujeres tuvieron poco acceso a los espacios donde se otorgaba el permiso de reflexionar seriamente sobre algún tema, aunque celebró referentes como Rosario Castellanos, Tedi López Mills y Mónica Nepote. El humor, apuntó citando a Roland Barthes, puede ser “muy subversivo”.
En el ensayo “La violencia de género en los géneros literarios”, traza un recorrido de Ovidio a Bolaño para mostrar cadáveres de mujeres sembrados en el canon; la imagen de partida fue “los dedos de Dafne, que está siendo perseguida y de ahí brotan los laureles”. Sobre las llamadas olas de cancelación, fue categórica: “éticamente estoy en contra de la censura”, aunque advirtió que esta ha existido siempre, incluso desde ciertas instituciones, y que la crítica, no la desaparición de los textos, es la herramienta más valiosa: “la censura es un monstruo que tenemos que batallar venga de donde venga”. Invitó a reflexionar sobre textos que podrían considerarse polémicos por temáticas que tratamos de trascender en el soglo XXI.
Sobre la traducción, oficio que ejerce del inglés, definió el trabajo como “escribir con superpoderes” y citó, vía la poeta Robin Myers, una imagen de Robert Bly: traducir se siente como “bailar desnudo por en medio de la carretera”.
Al cierre, Huntington confesó su deseo de contagiar al lector “ese entusiasmo y ese asombro”.
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