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Rabia, una grieta para la posibilidad

Rabia, una grieta para la posibilidad

1 de marzo 2023

Por Carina Vallejo

¿Y por qué estoy hablando? Porque nosotros hemos puesto los muertos, nosotros hemos puesto los desaparecidos.
Lesther Alemán

Lo que muestra Rabia. Crónicas contra el cinismo en América Latina (Anagrama, 2022) es el hartazgo de las personas que habitan esta parte del continente y las manifestaciones que éste provoca, a través de los textos de ocho periodistas que se han dedicado a reportear aquello que brota de las fisuras dejadas por los estallidos sociales. 

Javier Lafuente y Eliezer Budasoff, editores del libro, coinciden en que los ocho momentos de quiebre agrupados en este volumen han funcionado como punto de partida para cambios que no están del todo terminados en los países donde ocurrieron. También concuerdan en que los textos reunidos fotografiaron momentos específicos de la región ―como las protestas en México para exigir un alto a la violencia contra las mujeres— que, en algunos casos, siguen vigentes o que adoptaron un recorrido distinto al que se presuponía cuando se originaron, por ejemplo, el caso de Lesther Alemán, líder estudiantil nicaragüense que, luego de ser acusado de terrorismo y permanecer encarcelado en su país, fue desterrado recientemente por el gobierno de Daniel Ortega y enviado a Estados Unidos. 

Cuando les preguntamos por qué eligieron sólo ocho países, Budasoff explicó:

Porque cada una de estas crónicas engloba o refleja mejor un problema distinto: la de Chile, la desigualdad; la de Argentina, los derechos reproductivos; la de Perú, la irrupción de las nuevas generaciones en la política; la de Puerto Rico, la relación con el estatus colonial.

Rabia también va sobre las y los jóvenes latinoamericanos, como detalla Javier Lafuente: “Precisamente hablábamos de esos nuevos estallidos, de esos nuevos frentes que se estaban abriendo, de esas nuevas sociedades por las que mirar”. En estas generaciones, los editores advirtieron la necesidad de construir un país, de propiciar cambios; sin embargo, aclaran, con esta selección no reniegan de nadie ni de nada.

En el libro, además, hay muchas primeras veces, incluso de gente que no es necesariamente joven, pero cuya mirada cambia gracias las transformaciones que impulsan las y los muchachos. Eliezer Budasoff recuerda a Andrés, un chef que, antes de formar parte de una brigada de primeros auxilios en 2019, nunca había participado en manifestaciones ni en política en Chile. Su historia se encuentra en la crónica “Octubre no ha terminado”, de la periodista Yasna Mussa.

Aunado al hartazgo y a los estallidos, el idioma español también vincula al continente. Como los editores advierten en el prólogo, apostaron por conservar “los giros, dichos y expresiones de cada país con los que trabajan los autores y con los que se expresan los personajes”. Lafuente considera que este rasgo se refleja muy bien en “Catarsis”, una crónica de la periodista mexicana Elena Reina que aborda los feminicidios en el municipio mexiquense de Ecatepec:

El miedo también cansa. Agota, desespera. Provoca estas ganas serias que tengo de incendiarlo todo. Porque no es justo, jefe, que una niña tenga tanto miedo. Que usted sabe bien que son nomás unas horas, una tarde. Que cuando regrese a mi casa escondo bien la sudadera negra en el fondo de la mochila. Que antes de entrar por la puerta, me pongo de nuevo mis mallones y mi suéter de lana, me quito la pintura de la cara. Me hago mi trenza. Y si estoy llorando por el gas, haga cuentas que simplemente estoy llorando.

Rabia trata de las grietas que se abren en el aparente estado de bienestar. Si de esas fisuras pudiera brotar algo, ¿qué les gustaría que germinara?, preguntamos a los editores.

Lo más humilde para desear que surja a partir de estas grietas es la posibilidad de reconocer la inmensa cantidad de problemas que atraviesan los presentes de los países de nuestra región. Que eso que surge en la superficie y que está reflejado en los textos del libro no se vuelva a esconder.
Eliezer Budasoff

Yo creo que la rabia es algo bastante sano. Creo que es significativo que esa rabia continúe en la medida en que puede construir. Que quien dentro de cinco años pueda agarrar este libro tenga una fotografía de un momento muy concreto y que pueda entender mejor qué pasaba, aunque, desgraciadamente, habrá hechos que sigan vigentes. +
Javier Lafuente