+Lecturas: Entrevista a Andrea Franco por el libro “Las ceremonias”
Esta semana en +Lecturas, conversamos con la poeta argentina Andrea Franco sobre Las ceremonias, su primer poemario, publicado originalmente en Buenos Aires y que ahora llega a México en una nueva edición de Concreto. Un libro breve y contenido que encuentra en los objetos, los recuerdos y las pequeñas escenas de la vida cotidiana una forma de acercarse al misterio.
Para Franco, regresar a un libro escrito años atrás supone también encontrarse con otra versión de sí misma. Hay momentos en los que puede reconciliarse con aquello que escribió y otros en los que se pregunta qué hizo entonces. Pero la distancia también abre nuevas posibilidades: releer, repensar y descubrir otras lecturas. La publicación mexicana de Las ceremonias representa, en ese sentido, una nueva conversación con el libro y con sus lectores.
Aunque el título podría sugerir una poesía vinculada con lo religioso o lo sagrado, Franco explica que su búsqueda está más cerca de lo mínimo. Los poemas observan escenas aparentemente insignificantes y encuentran allí una dimensión ritual: un objeto, un recuerdo o un gesto pueden convertirse en pequeñas reliquias capaces de contener tiempo y espacio.
Esa relación con los objetos atraviesa buena parte del libro. Franco los entiende como disparadores de memoria, capaces de conducir hacia sensaciones, momentos de la infancia o experiencias que parecían olvidadas. La poesía aparece entonces como una forma de mirar aquello que normalmente pasa desapercibido.
Pero Las ceremonias también apuesta por aquello que no termina de explicarse. Sus poemas breves dejan espacios en blanco, silencios y zonas de incertidumbre que el lector debe completar. Para Franco, ese misterio no surge necesariamente de una intención de ser enigmática, sino de confiar en quien lee. La poesía, dice, ocurre también en ese espacio de conversación entre quien escribe y quien se enfrenta al poema desde su propia experiencia.
Esa contención formal encuentra un contrapunto en Lo que come el fundamento, su libro más reciente, publicado por Bajo la Luna. Si Las ceremonias puede leerse como un espacio cerrado, íntimo y concentrado, su segundo poemario abre las escenas y permite que la escritura se desborde un poco más. Allí aparece también una fascinación por el extrañamiento: situaciones cotidianas que, sin convertirse en literatura fantástica, rozan lo extraño, la tensión o incluso una forma de peligro.
Franco reconoce que esa escritura situada en los bordes le interesa especialmente. También la tensión entre lo narrativo y lo poético: mientras la narrativa puede detenerse extensamente en una escena, el poema puede condensarla hasta dejar únicamente algunos elementos y permitir que el resto ocurra en la imaginación.
Ahora instalada en México, la poeta encuentra además nuevas conversaciones con la poesía que se escribe en el país. Le interesan tanto las formas contemporáneas como aquellos autores jóvenes que recuperan una poesía más lírica, preocupada por la existencia, la métrica y la forma.
