Luciana Langoni: reinventar la fantasía en La leyenda de Bolzar y Laskia
En La leyenda de Bolzar y Laskia: entre tinieblas y deseo, Luciana Langoni construye un mundo de tratados, linajes, conflictos y criaturas fantásticas para contar, en el fondo, una historia profundamente humana: la de una mujer que debe recuperar aquello que otros le arrebataron.
La novela, publicada por Editorial Hash dentro de su colección Otros Mundos, se mueve entre la fantasía oscura y el romance oscuro. Su punto de partida es un secuestro. Laskia es llevada por órdenes de Bolsar, un personaje marcado por la responsabilidad de un antiguo acuerdo que busca poner fin a una guerra. El tratado, firmado décadas atrás para detener la destrucción de un pueblo, guarda una cláusula cuyo cumplimiento podría cambiar el destino de todos sus protagonistas. Pero mientras ese conflicto se despliega, la verdadera batalla ocurre dentro de Laskia.
La protagonista descubre poco a poco que su historia personal está construida sobre ausencias: fue abandonada por sus padres, despojada de sus Laskia y privada de sus recuerdos. Lo que parecía una vida ordinaria en la Tierra comienza entonces a revelar otra dimensión. Recuperar su pasado significa también enfrentarse a la pregunta de qué queda de una persona cuando otros han intentado definirla por completo.
Ahí está uno de los intereses centrales de Langoni: el deseo no aparece solamente como una fuerza romántica, sino como algo capaz de dominar, transformar y, eventualmente, abrir una posibilidad de salida. La relación entre Laskia y Bolzar se desarrolla precisamente en esa zona incómoda donde atracción, poder y decisiones personales se encuentran. Y cuando aparece Mujad, una figura todavía más amenazante, la protagonista queda frente a elecciones que no imaginaba tener que tomar.
Langoni llegó a la literatura desde un camino poco convencional. Estudió medicina y comenzó a escribir desde muy joven, primero relatos y poemas y, posteriormente, novelas. Su primera obra, Mopraila, fue terminada alrededor de 2006 o 2007 y publicada en 2016. Desde entonces, la escritura se convirtió no sólo en una aspiración editorial, sino en una necesidad. La autora ha explorado distintos territorios de la fantasía y con esta novela se aventura por primera vez en una combinación de romance oscuro, fantasía oscura y fantasía urbana.
Una parte importante de la propuesta está también en el universo que rodea a sus personajes. Langoni no quiso construir una fantasía limitada a castillos o mundos completamente separados de nuestra realidad. Buena parte de la historia ocurre en la Tierra, mientras el conflicto se extiende hacia otro mundo. Esa decisión permite que la fantasía funcione menos como escapatoria y más como espejo: las diferencias entre pueblos, las guerras y las relaciones de poder recuerdan inevitablemente a las sociedades que conocemos.
También hay una dimensión personal. La autora explica que el origen de la novela estuvo relacionado con una experiencia de abuso y que escribirla se convirtió en una forma de transformar aquello que había ocurrido. La ficción le permitió imaginar posibilidades que la realidad no había ofrecido: reparación, venganza y redención.
Laskia no sólo tiene que descubrir quién fue; tiene que decidir quién quiere ser. Y en esa diferencia está buena parte de la fuerza de la novela. Langoni convierte una historia de fantasía y deseo en una reflexión sobre la identidad, el poder y la posibilidad de comenzar de nuevo. Porque a veces sobrevivir no significa regresar a quien éramos, sino tener finalmente la oportunidad de elegir en quién queremos convertirnos. COMPRA EL LIBRO AQUÍ