¿Cómo eran los primeros periódicos en México?

En la actualidad, los medios que hoy conocemos están bien establecidos en la sociedad. Todos tenemos acceso casi inmediato a la información y podemos interpretarla de la manera que más nos guste ya que podemos encontrar diferentes puntos de vista de la misma noticia.

La realidad es que esto no siempre fue así. Durante muchos años existían pocos medios de los cuales se podía accesar la información. Los diferentes puntos de vista que hay hoy en la información no existían o eran clandestinos. En una nación con tanta historia como lo es México, el periodismo tiene su propia historia de evolución que llevo a los medios en ser “libres”.

La historia de la prensa periodística en México data entre el siglo XVI y XVII. En aquel entonces, se publicaban las llamadas “hojas volantes” que en uno o varios pliegos contenían ilustraciones con grabados de los acontecimientos más importantes. Cuando circulaban por las calles de la capital de la Nueva España, los famosos pregoneros gritaban a pulmón abierto en plazas públicas o sitios de gran concurrencia como los mercados, las noticias de la actualidad. Obviamente que esta labor era realizada bajo la supervisión de las autoridades coloniales, que a través del cabildo otorgaban permiso expreso a estos ingeniosos hombres.

Al principio estas hojas aparecían con diversos títulos que representaban los temas a tratar en cada volante, pero con el tiempo se les puso el nombre de Gacetas.

El primero en escribir acerca de las noticias nacionales fue Juan Ignacio Castorena y Urzúa, con su periódico titulado Gaceta de México de 1722, que permaneció activa hasta 1809 aproximadamente.

En el siglo XVIII la prensa empezó a evolucionar y comenzó una nueva era en cuanto a publicaciones especializadas como lo fue el Mercurio Volante de 1772 que bajo el subtítulo de “Noticias importantes y curiosas sobre varios asuntos de física y medicina” comunicaba al público no especializado los descubrimientos y las noticias más relevantes de estos temas. También existió otro periódico llamado Gaceta Literaria donde se publicaban cuentos, poemas o libros enteros en entregas semanales, formato que se volvería muy común.

Durante la Independencia este oficio no se detuvo y apareció el primer periódico político en México llamado El Despertador Americano, fundado por el mismísimo Miguel Hidalgo en 1810. Este suceso fue de mucha importancia ya que se empezaba la libertad de prensa y el sentido de nación, ya que las noticias eran totalmente relevantes en tierras mexicanas. En este punto del partido el periodismo todavía no era una actividad pero comenzó a haber periodistas reportando desde el campo de batalla y con ello el nacimiento de otras publicaciones como El Correo Americano del Sur, El Ilustrador Nacional, El Hermano del Perico, El Pensador Americano, Alacena de Frioleras, El Conductor Eléctrico, La Sombra de Moctezuma Xocoyotzin y El Correo de los Niños, que fue la primera publicación en México consagrada a la niñez.

Al término de la guerra de Independencia, con la publicación de la Constitución de 1824 se instaura el régimen de libertad de prensa lo que dio auge a un desarrollo del periodismo en proporciones desorbitantes. Pero esta libertad se vió moderada y castigada más adelante en la historia, durante el régimen de Porfirio Díaz. En este gobierno el periodismo se encontraba muy agresivo, así que para mantener “silencio”, se les pagaba grandes sumas de dinero para asegurar su control sobre el país. Este se convirtió en uno de los capítulos más tristes del periodismo en México y desde entonces no se ha podido mitigar al 100%.

Irónicamente durante este régimen, el periodismo tuvo una gran influencia socialista de Europa y la censura se volvió de uso común. Los periódicos clandestinos volvieron a tomar acto de presencia y también fue el nacimiento de El Imparcial, un periódico fundado en 1896 por Rafael Reyes Spíndola, Delfín Sánchez Ramos y Tomás Braniff y el cual fue subsidiado por Díaz, tomando el modelo clásico de los periódicos estadounidenses utilizando por primera vez técnicas del periodismo norteamericano como la entrevista, el reportaje y el diseño, además de utilizar los servicios noticiosos de la Associated Press, lo que le atrajo un mayor número de lectores, convirtiéndolo en su favorito.

El taller de El Imparcial contó con las primeras rotativas del país, así como los primeros linotipos. Lamentablemente este diario que frecuentemente incluyó fotografías en su primera plana, desapareció en 1914. A partir de este momento fue el punto de partida del periodismo moderno y empresarial de México, por ser el primero que incorporó en su estructura una bien organizada planta de reporteros y equipo de producción donde además, el trabajo eficiente de un departamento de publicidad, transformando el concepto de comercialización de espacios conocido hasta entonces.

Después del cierre de dicho periódico, el primero de octubre de 1916 el constitucionalista Félix F. Palavicini funda El Universal y el 18 de marzo de 1917 Rafael Alducín hace lo propio con Excélsior, dos de los periódicos capitalinos  más destacados que subsisten en la actualidad.

Tomando en cuenta esta historia del periodismo en México uno puede llegar a varias conclusiones. El periodismo ha sido y será de gran importancia en este país, para bien o para mal. Son el medio por excelencia para las noticias y por lo tanto, seguirán siendo de gran interés entre la población.
 

MasCultura 06-dic-16

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