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La trenza de Sor Juana. Épica de una amistad

Elma Áurea Correa Neri (Mexicali, 1980) es una figura realmente inspiradora para otras escritoras, sin importar edad, trayectoria o prestigio. Nació en un entorno particularmente conflictivo y violento para las mujeres, la “verdadera frontera”, como denomina en su novela Donde termina el verano (Seix Barral, 2026) a aquella zona que, no hace mucho, dividía a México de Estados Unidos por una línea invisible, posible de trasgredir para ir por caramelos de sabores diferentes. Esto debió implicar múltiples dificultades tratándose de una joven con inclinaciones artísticas. Con todo, completó licenciatura, maestría y doctorado, en diversas especialidades relacionadas con la literatura y el feminismo, sin salir de Baja California (Universidad Autónoma de Baja California), donde actualmente es profesora y coordinadora de talleres literarios. Desde 2008 organiza un encuentro anual de escritoras en su ciudad, “Tiempo de Literatura”. Además, gestiona una cuenta en Instagram, @habitaciones_propias, en la que escritoras de todas latitudes y niveles socioeconómicos comparten fotografías de sus espacios privados de creación; Habitaciones propias es también el nombre de una interesante colección de la editorial Nitro Press, coordinada por Elma, dedicada a autoras de enorme talento que o son debutantes, o se encontraban perdidas en un maremagno de editoriales estatales. En ese mismo sello, publicó la colección de relatos La novia del león (2024). Con muy pocos meses de diferencia, conquistó los premios nacionales de cuento San Luis Potosí Amparo Dávila 2022 con el libro Lo simple, y el Juan José Arreola con Mentiras que no te conté.

Pero el gran “trancazo”, por así decir, fue el Premio Biblioteca Breve 2026, gracias a su primera novela Donde termina el verano (desde su creación, en 1958, este galardón sólo lo han obtenido cinco mexicanos, incluyendo a Correa; los otros fueron Vicente Leñero, Carlos Fuentes, Jorge Volpi y Elena Poniatowska). Por si no bastara, ganó en medio de una gran controversia internacional enfrentada por editorial Planeta España, relacionada con Vera, una historia de amor, la novela ganadora del prestigioso Premio Planeta 2025, firmada por un conductor de televisión llamado Juan del Val. 

La novela de Elma Correa, autora mexicana, que había mantenido hasta hoy una trayectoria discreta, aterriza en la cuna de nuestra lengua como un soplo de aire fresco, en medio de un clima de desconfianza absoluta hacia los grandes premios literarios fraguados desde España. Correa coloca a Mexicali en el territorio de la literatura universal con esta obra que, aunque sigue la estrategia de “las muñecas rusas” (historias pequeñas dentro de otras grandes), tiene por protagonistas a dos inolvidables personajes, Elisa y Aimé, quienes, en medio de sus grandes diferencias, comparten el hecho de vivir en un barrio que, al estar tan próximo a la frontera-frontera, es susceptible de actos de índole criminal entre los que se encuentra el secuestro de niños. Asimismo, el “barrio” es un constructo similar a la estructura misma de la novela, donde cohabitan mundos tan disímiles, como los llamados “húngaros” (gitanos), las sectas apocalípticas llegadas desde el otro lado y, más adelante, los narcos. 

Elisa es “la estrella” de esa galaxia, gracias a sus excepcionales aptitudes para el atletismo, que la ponen en la mira de una futura medalla olímpica, por lo que deberá abandonar su entorno y trasladarse a Monterrey (la frontera “aséptica”), si en verdad quiere alcanzar tal meta. Aimé, en tanto, es una chiquilla sin otra excepcionalidad que no sea su devoción hacia esta amiga; totalmente cegada y opacada por esa luz en la que, sin embargo, ella se pierde por pura lealtad. Cuando un tercer elemento pretende integrarse a ese cerradísimo vínculo de sólo-dos, “las cosas” comienzan a estremecerse como una torre endeble… hasta que, justo en la víspera de su distanciamiento geográfico, se suscita la primera tragedia que habrá de marcarlas para siempre, si bien una amistad tan poderosa tendría que ser indestructible, sin importar la obligada separación. En medio del caso criminal que juntas presencian y que las traumatizará por los próximos años, se suscitan otras historias, asimismo relacionadas, aunque de manera más bien indirecta respecto a la amistad de Elisa y Aimé. La situación que origina el primer quebranto entre ellas dará una voltereta insospechada que contribuye a pintar un mural de la sórdida realidad que enmarca aquellos excepcionales momentos de gran ternura y alegría entre dos amigas. La deficiente comunicación, los desafíos y las decepciones de la edad adulta que perjudican, principalmente, a Elisa, quien abandona sus sueños para entregarse a una sofisticada autodestrucción, debilitan el vínculo entre las amigas que, sin embargo, se reencontrarán. Pero una segunda tragedia aguarda a la vuelta de la esquina cuando Elisa retorna momentáneamente a Mexicali y propone a la inocente Aimé acudir juntas a un rave. Lo que ocurre esa noche despojará a Elisa de lo poco de nobleza que en ella queda, y dispondrá el camino hacia un espejismo en forma de “progreso” para Aimé que, esta vez, pierde algo más importante que la luz de su amiga: la suya propia.+ 

 

 

 

Texto de Eve Gil (evelina__mora). Nacida en Hermosillo, Sonora, en 1968. Autora de la saga de novelas “mángikas” Sho shan y la dama oscura, así como de Réquiem por una muñeca rota, Evaporadas: las chicas malas de la literatura y, recientemente, Las calladas del Boom.