La transición energética requiere de mujeres en la toma de decisiones

Hay trayectorias que no se planean: se construyen con las decisiones que uno toma cuando aparece la oportunidad correcta. La de Rosanety Barrios Beltrán es una de ellas. Reconocida como una de las expertas en energía más influyentes en México, su historia no comienza en un despacho de gobierno, sino en las mesas de operación de la Bolsa Mexicana de Valores, en donde pensaba “ese iba a ser mi destino”. Cuando da el salto al sector público, ella misma reconoce que “yo nunca había trabajado para el gobierno, nunca pensé trabajar para el gobierno”.

Todo cambió cuando aceptó un contrato de consultoría para la entonces Comisión Reguladora de Energía. Ahí entendió que en ese espacio técnico y público estaba su verdadera vocación. Durante trece años, la Comisión se convirtió en escuela: aprendió a dirigir equipos de ingenieros y abogados, a entender los procesos físicos e industriales del sistema energético y a complementar esa visión técnica con la perspectiva económica que ella aportaba.

Ese aprendizaje sería decisivo para lo que vendría. Cuando Lourdes Melgar Palacios, a quien Rosanety describe como “una mujer extraordinaria”, la invitó a incorporarse a la Subsecretaría de Electricidad, llegó la oportunidad de participar en algo que ella llama “el gran proyecto de mi vida”. Como directora general de Generación Eléctrica participó activamente en la reforma constitucional y, desde la Subsecretaría de Hidrocarburos, contribuyó a diseñar reformas legales, reglamentos y políticas de almacenamiento energético.

El objetivo era construir un nuevo andamiaje institucional que insertara al sector energético mexicano en un contexto global: mejores prácticas, competencia, atracción de inversión. Para ella, era la oportunidad de abrir el sector a dinámicas internacionales; dialogó con muchas de las empresas energéticas más importantes del mundo, convencida de que parte del trabajo consiste en reconocer lo que no se sabe y escuchar al que sí tiene conocimientos. Su autoridad no proviene de una postura ideológica, sino de años de experiencia.

Cuando esa etapa llegó a su fin, Rosanety lo vivió como una confirmación personal: las instituciones pueden transformar un país cuando hay conocimiento, visión de largo plazo y voluntad de construir.

VOZ EXPERTA: UNA RED QUE SE NIEGA A QUEDAR FUERA

Voz Experta aparece en su vida como una continuación natural de esa vocación, pero desde otro lugar: ya no desde una oficina de gobierno, sino desde una red de mujeres que se niega a quedar fuera de las decisiones del sector energético. La asociación nació de una intuición compartida: eran pocas, sabían mucho y, aun así, no siempre estaban en los espacios donde se discutía el futuro del sector.

Voz Experta es una asociación civil mexicana sin fines de lucro, integrada por mujeres especialistas del sector energético. Su misión es visibilizar el talento femenino, fortalecer redes profesionales y promover la participación de mujeres expertas en espacios de análisis, debate y toma de decisiones. No es una empresa ni una dependencia gubernamental: funciona como una organización de la sociedad civil, con autonomía y una agenda propia.

Rosanety reconoce el impulso de colegas clave en su origen. Marta Jara, con amplia experiencia en gas natural, fue una de las voces que más impulsó la convocatoria. Bertha Angulo, a quien describe como “una de las mentes más creativas que haya conocido”, terminó de darle forma a la idea y al nombre: hoy, Voz Experta es una asociación con amplio reconocimiento en el sector.

La misión era clara: visibilizar el talento de las mujeres especialistas, romper con los “mannels” (paneles integrados solo por hombres) y abrir espacios donde la experiencia femenina tuviera el mismo peso en las decisiones energéticas. Ese primer círculo, unas veinte mujeres, comenzó como un espacio informal; con el tiempo dieron el paso institucional y se constituyeron como asociación civil.

Hoy participan más de 190 mujeres expertas, con un relevo generacional evidente. Sus temas centrales son energía y medio ambiente, incluyendo infraestructura y regulación, y, por supuesto, género. De lo más destacable en su diseño está la decisión de que el Consejo de Administración se conformara, en poco tiempo, por mujeres que no fueron fundadoras; la visión de una nueva generación es la que hoy lleva la batuta, y la evolución continúa.

Para Rosanety, la presencia de mujeres en la transición energética no es opcional: es indispensable. “Somos la mitad de la población. Si no sumamos a la mitad a las decisiones, te estás perdiendo de algo valiosísimo”.

Rechaza la narrativa de que las mujeres deben “prepararse más” o “perder el miedo”, afirma con contundencia que “Ya nos preparamos. Ya estudiamos. Ya ejercimos el poder. Ya sabemos cómo y no tenemos miedo. Queremos el derecho. Y vamos a aportar”.

La transición energética atraviesa todos los sectores de la economía y todas las dimensiones de la vida humana. La mirada femenina, marcada por el rol cultural de los cuidados, es clave para integrar la noción del planeta como casa común.

Voz Experta es la otra cara de su historia: si la experiencia en las instituciones fue su apuesta por transformar el sector desde dentro, la asociación es su forma de seguir incidiendo desde fuera, empujando para que las mujeres no sean invitadas decorativas, sino voces técnicas en las mesas donde se decide la energía del país. Al cerrar la charla que mantuvimos con ella, queda la certeza de que estamos ante una mujer que ha hecho de su oficio una misión, el entusiasmo por las causas que ha abrazado es importante e innegable; e inspira, sin duda, a que otras mujeres sigan sus pasos.+

Semblanza

Rosanety Barrios

Es consultora en política energética y regulación, con 25 años de experiencia en el sector energético mexicano. Participó en el diseño de la reforma constitucional de 2013 en materia eléctrica y en el desarrollo legal y regulatorio de la reforma de hidrocarburos. Ocupó cargos clave en la Comisión Reguladora de Energía y la Secretaría de Energía, tras una trayectoria previa de 15 años en el sector financiero. Es cofundadora de Voz Experta, A. C., iniciativa que impulsa la visibilidad de mujeres expertas en energía, y socia del IWF Capítulo México. Colabora en espacios de análisis y divulgación, y cuenta con sólida formación académica y certificación del IPADE.