La ciencia en sus manos
Durante siglos, el laboratorio y la cátedra universitaria fueron territorios vedados para las mujeres. Sin embargo, en los márgenes de la Ilustración, encontramos mujeres brillantes que desafiaron el orden establecido dominado por los varones. Desde las universidades de Italia hasta los valles de América, estas pioneras expandieron los límites de la física, la astronomía y la botánica. Ellas nos demostraron que el conocimiento no conoce fronteras de género. Para las mujeres de la Ilustración resultó crucial dejar el papel pasivo de musas para adoptar el de creadoras y agentes en la ciencia y las artes.
Émilie du Châtelet (Francia, 1706-1749)
Matemática, física y filósofa, una de las figuras más brillantes de la Ilustración francesa. Tradujo y comentó los Principia Mathematica de Newton al francés (con sus propias aportaciones originales sobre la conservación de la energía), publicó Institutions de Physique (1737). Su trabajo ayudó a difundir el newtonianismo en Francia.



Laura Bassi (Italia, 1711-1778)
Primera mujer en Europa en obtener un doctorado en Filosofía Natural (ciencias) en la Universidad de Bolonia (1732) y la primera profesora universitaria de Física experimental en una institución pública. Dio clases públicas sobre mecánica, óptica y electricidad. Símbolo de la apertura (limitada) de la Ilustración italiana hacia las mujeres en la ciencia.
Maria Gaetana Agnesi (Italia, 1718-1799)
Matemática y filósofa, autora de Instituzioni analitiche ad uso della gioventù italiana (1748), el primer libro de texto completo sobre cálculo diferencial e integral escrito por una mujer. Fue nombrada profesora honoraria en la Universidad de Bolonia (1750) por el Papa Benedicto XIV, aunque nunca dio clases regulares. La curva Agnesi lleva el apellido de esta científica en su honor.






Caroline Herschel (Alemania-Reino Unido, 1750-1848)
Astrónoma. Descubrió ocho cometas por su cuenta y fue asistente clave de su hermano William Herschel (descubridor de Urano). Recibió una pensión real del rey Jorge III y fue la primera mujer miembro honoraria de la Royal Astronomical Society (1835). Representa la transición de la Ilustración al siglo XIX.
No podemos hablar de las científicas de la Ilustración sin mencionar a la matemática Sophie Germain (Francia, 1776-1831); ella trabajó en la teoría de números y elasticidad (aunque su mayor actividad fue a principios del siglo XIX). También destaca Mary Somerville (Escocia, 1780-1872), activa durante la Ilustración tardía, astrónoma y matemática, autora de On the Connexion of the Physical Sciences (1834).
Científicas en América
También tenemos registros de mujeres inventoras y científicas durante el siglo XVIII y principios del XIX en América. En apariencia, hubo menos que en Europa, además sus carreras resultaron más difíciles que las de las europeas debido a las barreras coloniales, la falta de universidades accesibles y el machismo institucionalizado.
A continuación enlistamos una breve muestra.



Juana Inés de Asbaje Ramírez de Santillana (Nueva España / México, 1648-1695)
Fue la intelectual más importante de la América colonial. Escribió sobre matemáticas, astronomía, música y filosofía, defendió el derecho de las mujeres a estudiar y cuestionó la autoridad masculina en su famosa Respuesta a Sor Filotea (1691). Aunque murió en 1695, su influencia fue enorme en el siglo XVIII hispanoamericano.
Jane Colden ( Nueva York, colonia británica, 1724-1766)
Botánica estadounidense considerada una de las primeras científicas profesionales de América del Norte. Clasificó cientos de plantas nativas del valle del Hudson, escribió descripciones detalladas usando la nomenclatura ideada por el botánico Carl Linneo.






Martha Maxwell (Estados Unidos, 1831-1881)
Naturalista y taxidermista que creó los primeros dioramas de vida silvestre en Estados Unidos, pero su formación y actividad principal fue en el siglo XIX. Catalogó una amplia variedad de fauna silvestre de Colorado, una región del mundo entonces desconocida.
Ya en el siglo XIX, con las independencias en Latinoamérica, surgieron figuras femeninas que participaron en la vida política como Clorinda Matto de Turner (Perú, 1852-1909), intelectual clave; y Manuela Sáenz (Ecuador, 1797-1856), política y militar ecuatoriana prócer de la independencia hispanoamericana.
El éxito de estas mujeres dependió de circunstancias excepcionales (apoyo familiar, mecenas, universidades inusuales como Bolonia o salones intelectuales). Su legado fue reivindicado más tarde por historiadoras. Ahora nos corresponde seguir honrando su labor.+