Kim Gordon apenas empieza

Kim Gordon apenas empieza

Con información de Jacobo de Blas

A los 72 años, la mayoría de las leyendas del rock se conforman con giras de aniversario y reediciones de lujo en vinilo. Pero como Kim Gordon nunca fue una estrella de rock convencional, ahora está ocupada en presentarnos una propuesta que no veíamos venir.

Cuando publicó su biografía Girl in a Band (2015), Gordon dejó claro que el fin de su matrimonio con Thurston Moore y la disolución de Sonic Youth eran el inicio de su emancipación creativa. 

Su álbum de 2024, The Collective, y su más reciente entrega en 2026, Play Me, han dejado atrás las guitarras distorsionadas para abrazar ritmos digitales, bajos densos y una estética que dialoga con el caos de la inteligencia artificial y el hiperconsumismo. En su álbum más reciente Gordon proyecta pensamientos, frases casi publicitarias y críticas sociales sobre bases que suenan a un club nocturno en un futuro distópico.

Para entender a Kim, hay que entender que su música es una extensión de su formación en el Otis College of Art and Design. Su enfoque es sociológico:

¿Por qué nos importa hoy?

Kim Gordon representa la antítesis de la nostalgia. Sus recientes colaboraciones y su presencia en festivales de vanguardia demuestran que la relevancia no tiene fecha de caducidad si se tiene la valentía de destruir el propio legado para construir algo nuevo.

“La gente paga dinero para ver a otros creer en sí mismos”, escribió alguna vez. Hoy, más que creer en ella misma, Kim Gordon nos hace creer en la posibilidad de una vejez radical, ruidosa y absolutamente fascinante.+