Celebrar el origen, proyectar el futuro. La Colección FEMSA celebra 50 años

Celebrar el origen, proyectar el futuro. La Colección FEMSA celebra 50 años

La muestra, presentada en el Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey del 20 de marzo al 9 de agosto de 2026, marca el inicio de la celebración por el 50 aniversario de la Colección FEMSA. 

La Colección FEMSA presenta la exposición “Constelaciones y derivas: arte de América Latina desde la Colección FEMSA”, que propone una nueva lectura de uno de los  acervos más relevantes de arte latinoamericano de los siglos XX y XXI

Con 174 obras de más de 100 artistas latinoamericanos, la exposición ofrece la presentación más amplia del acervo realizada en México hasta ahora, al tiempo que abre una ventana hacia el futuro de la colección, en el marco del 50 aniversario de la Colección FEMSA. 

Lejos de organizarse como un recorrido cronológico, “Constelaciones y derivas” propone una estructura curatorial basada en constelaciones, que permite establecer relaciones entre obras de distintas épocas, geografías y generaciones a partir de preguntas compartidas.  

La exposición, curada por Eugenia Braniff, Paulina Bravo, Beto Díaz Suárez, curadores de Colección FEMSA; y Adriana Melchor, curadora independiente, se articula a partir de cinco constelaciones o líneas de investigación: Territorios, Estructuras coloniales, 

Debatiendo la abstracción: geometría y forma en América Latina, Alquimia e 

Identidades, las cuales reflejan las líneas que actualmente orientan el desarrollo del acervo.

Para Paulina Bravo, curadora en jefe de la Colección FEMSA, esta aproximación 

permite revisitar el acervo desde una perspectiva contemporánea. 

“Más que presentar una revisión histórica, nos interesa mostrar cómo las preguntas que atraviesan el arte latinoamericano continúan resonando en el presente. Al poner en diálogo obras emblemáticas del arte moderno con artistas contemporáneos, la exposición abre nuevas formas de aproximarse a la colección”. 

La muestra reúne obras de figuras clave del arte latinoamericano, entre ellas Jesús 

Rafael Soto, Rufino Tamayo, María Izquierdo, Diego Rivera, Joaquín Torres-García, Fanny Sanín, Helen Escobedo y Gego, junto con adquisiciones recientes y artistas contemporáneos cuyas prácticas amplían las perspectivas del acervo. 

“Las constelaciones permiten relacionar obras que históricamente no se habían leído juntas”, señala Eugenia Braniff, curadora asociada y consejera de la Colección FEMSA. “Ese ejercicio nos permite mirar la colección desde el presente y proyectar cómo 

queremos seguir construyendo hacia el futuro”. 

La exposición se presenta en el Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey (MARCO), institución con la que la Colección FEMSA comparte una historia cercana. Esta colaboración adquiere un significado particular en el marco del 50 aniversario de la colección, al presentarse en Monterrey, la ciudad donde surgió el acervo, con una 

exposición que revisita su historia y proyecta sus líneas de investigación hacia el futuro. 

Una exposición que se activa más allá de las salas 

Además de las obras del acervo, “Constelaciones y derivas” incorpora una obra comisionada al artista argentino Ad Minoliti, concebida como un espacio activo dentro de la muestra. Su proyecto propone el collage como una herramienta para explorar la construcción de identidades y se activará mediante talleres y encuentros con artistas, activistas e investigadores. 

La exposición estará acompañada por un programa público que ampliará los ejes 

conceptuales de la muestra a través de charlas, talleres, activaciones artísticas y encuentros interdisciplinarios. 

Entre los proyectos que acompañan la exposición destaca Rutas Metabólicas, una 

iniciativa que extiende las reflexiones de la muestra hacia otros espacios del museo. A través de residencias con cocineros invitados, el proyecto explora las relaciones entre arte, territorio, memoria y procesos de transformación a partir de la cocina. 

Las propuestas desarrolladas durante estas residencias se presentarán en el restaurante del museo como menús temporales inspirados en las constelaciones de la exposición, proponiendo una experiencia que invita a pensar el conocimiento no sólo desde la mirada, sino también desde el cuerpo y los sentidos.+