Enseñar la bondad. La apuesta de Ariadna Trapote para transformar el mundo desde la infancia
Por Lucía Moreno
La bondad parece haberse vuelto frágil (casi incómoda frente al ruido de la polarización), pero Ariadna Trapote la coloca en el centro de su vida y de su trabajo. Más como una habilidad que debe enseñarse y cultivarse desde los primeros años de vida de una persona que como una idea abstracta o un gesto ingenuo.
Mexicana, egresada del ITAM, con una maestría en finanzas en Harvard y una trayectoria en el sector bancario, Trapote no parecía destinada a convertirse en una de las principales impulsoras de la educación en valores para niños. Pero su historia no comienza en una oficina, sino en un espacio mucho más íntimo: la lectura compartida con sus hijos.
“Todo empezó cuando los llevé a bibliotecas públicas”, recuerda. En Boston, mientras estudiaba su posgrado, encontró en los libros infantiles algo más que historias: descubrió una forma de conexión. “Leer con los niños no es sólo un hábito educativo, es una forma de convivir con ellos, de construir recuerdos”.
Ese descubrimiento marcó su rumbo. Cuando regresó a México, se enfrentó a una realidad distinta: el acceso a libros infantiles era limitado y costoso. Para muchas familias, sostener ese vínculo cotidiano con la lectura resultaba difícil. Entonces decidió intervenir.
Así nació Little Bookmates, la primera plataforma de intercambio y préstamo de libros físicos para niños en México. Ese proyecto sería apenas el primer paso hacia algo mucho más ambicioso.
Con el tiempo, Trapote entendió que el verdadero potencial no estaba sólo en compartir libros, sino en lo que esos libros podían transmitir. Ya instalada en Estados Unidos, decidió escalar el modelo hacia el entorno digital y creó torneos internacionales de lectura, en los que niños de todo el mundo participan acumulando minutos de lectura.
El impacto fue inmediato: en poco más de un año se unieron cien mil niños de 34 países. Pero el dato más relevante no era la cantidad: “Si ya están leyendo, ¿qué les estamos enseñando?”.
Esa inquietud originó su proyecto actual: The Great People Manual, un programa educativo enfocado en la enseñanza intencional de valores en el que la bondad deja de ser concepto abstracto para convertirse en el eje de todo. “Los valores no son subjetivos. Hay valores universales que todos compartimos como seres humanos: la amabilidad, el respeto, la honestidad. Pero si no los enseñamos, no se desarrollan”.
Su propuesta rompe la idea de que los valores se aprenden de manera automática en casa o en la convivencia diaria. “Creemos que la bondad es algo natural, que los niños la van a adquirir solos. Pero no es así. Tiene que ser intencional”.
Esa intención se traduce en un modelo pedagógico en el que los valores se enseñan de forma progresiva, adaptados a la madurez de los niños. No es lo mismo aprender a decir “gracias” que entender la gratitud como una forma de vida. “Primero aprenden a decir gracias. Luego entienden lo que es agradecer. Y más adelante comprenden la gratitud como una manera de vivir”.
Lo mismo ocurre con otros valores fundamentales: decir la verdad se convierte en honestidad y, más tarde, en autenticidad. Es un aprendizaje en espiral que acompaña el crecimiento del niño y le permite integrar la bondad en sus decisiones cotidianas. Porque, en el fondo, de eso se trata todo. “Los valores son la base para tomar mejores decisiones”, afirma.
Esta formación se vuelve crucial, especialmente ahora que las redes sociales influyen cada vez más en la forma en que los niños perciben el mundo. “Si no les enseñamos valores, van a decidir con base en lo que ven afuera. Necesitamos formar niños que piensen, pero también que sientan y que entiendan a los demás”.
La bondad, en este contexto, no es debilidad, sino una forma de inteligencia emocional y social. Implica reconocer al otro, respetar las diferencias y actuar con empatía, incluso cuando no es lo más fácil.
Por eso, The Great People Manual no sólo está dirigido a niños. Incluye también guías para padres y maestros, herramientas que permiten llevar la conversación más allá de la lectura. “No basta con leer un cuento. Hay que hacer preguntas, reflexionar, ayudar a que el niño entienda cómo aplicar ese valor en su vida”.
La dimensión social del proyecto refuerza esta visión. A través de torneos de lectura gratuitos, niños de distintos contextos pueden acceder a contenido enfocado en valores, sin importar su situación económica.
Trapote recuerda con especial emoción el caso de una niña de Tlaxcala, estudiante de una escuela pública, que ganó uno de los torneos al acumular el mayor número de minutos de lectura: “Eso es lo que buscamos: que cualquier niño, en cualquier lugar, tenga acceso a historias que le enseñen a ser mejor persona”.
Para ampliar ese alcance han incorporado herramientas como la inteligencia artificial, utilizada para generar contenido educativo a gran escala. Sin embargo, insiste en que la tecnología es sólo un medio. “El objetivo no cambia: transmitir valores a través de historias”.
A pesar del crecimiento digital, el libro físico sigue ocupando un lugar central. Los títulos que hoy se distribuyen en Librerías Gandhi han sido cuidadosamente diseñados y presentados en formato bilingüe.
“Queremos que la lectura también sea un espacio de encuentro familiar. Que un papá, una mamá o un abuelo puedan compartir la misma historia”.
Hacia el final de la conversación, Trapote habla de este proyecto como un punto de inflexión en su vida. “Encontré mi estrella norte”, dice. Esa guía se resume en una idea sencilla, pero poderosa, la regla de oro.“Trata a los demás como te gustaría que te trataran”, un principio que rige distintas culturas y tradiciones, pero que necesita ser recordado y enseñado.
La propuesta de The Great People Manual resulta disruptiva: volver a enseñar la bondad como una práctica cotidiana. Leer con los niños. Hablar con ellos. Explicarles, una y otra vez, que ser amable, respetuoso y empático no es opcional, sino esencial. Porque la bondad (como insiste Ariadna Trapote) no es un accidente. Es una decisión que se aprende.+
Semblanza
Ariadna Trapote es emprendedora social y fundadora de ValuesLab, una iniciativa global que integra lectura, valores y pensamiento crítico para fortalecer el juicio y la toma de decisiones en niños y jóvenes.
A través de The Great People Manual y el ecosistema de ValuesLab, Ariadna impulsa un marco estructurado de valores humanos compartidos que permite a niños, familias y educadores comprender qué significan los valores y cómo aplicarlos en la vida real.
Ariadna ha dedicado su carrera a cerrar brechas educativas y a promover una cultura donde la lectura y los valores formen personas capaces de decidir con reflexión, integridad y responsabilidad.
Lucía Moreno es autora de Inteligencia Natural (Aguilar, 2025) y fundadora de Verde a la mexicana e Immi México, proyectos que promueven el cuidado consciente de la salud, la naturaleza y el entorno, con un fuerte compromiso social hacia comunidades vulnerables.