Querer bonito a los amigos: repensando nuestros afectos desde los libros para las infancias

Querer bonito a los amigos: repensando nuestros afectos desde los libros para las infancias

Por Lluvia Soto

Dentro de los vínculos humanos, el amor y la amistad deben ser los más esenciales y buscados en la vida. Como en la realidad, estos también son vitales en la literatura: el amor que suele centrarse en lo apasionado y la amistad con las historias que narran la complicidad de quienes mejor han sabido acompañarnos.

Los posicionamientos de la escritora Rosa Montero acerca de la amistad me han abrazado dulcemente. En sus columnas de opinión ha dicho cosas como: “La única patria que reconozco son mis amigos”, o la amistad “para mí es como el cemento de la vida. Lo que permite que las células del cuerpo social sigan unidas, fértiles, vibrantes”. Al leerla, siento que el amor no sólo se centra en las figuras románticas, se expande, y que hoy las amistades aspiran a tener papeles protagónicos en nuestras narrativas vivas, a la vez que se abre la posibilidad de que dejen de estar relegadas social y culturalmente por debajo de otros afectos. 

Aunque hay muchas cosas que se escapan del alcance de las palabras, nos conviene repensar nuestras formas de querer y las narrativas que nos atraviesan. También es importante extender este diálogo con nuestras infancias que van articulando sus vínculos y que, mientras experimentan, van tejiendo por primera vez los hilos de sus afectos con los seres con los que van creciendo y habitando el mundo. Aquí presentamos dos novedades editoriales que pueden aportar al diálogo y acompañar estas reflexiones. 

Mejores amigos, de Roger Olmos (Fondo de Cultura Económica, 2025)

Abrir un libro de Roger Olmos es entrar a un mundo completo delineado en sus detalles. Que el ser humano, el autor y el ilustrador se desdoblen, pero a la vez sean uno mismo representa una potencia narrativa de un vastísimo mundo interior. Al menos eso es lo que me hace sentir la obra de Olmos. 

Mejores amigos es un dulce elogio al amor, a la amistad y a la gratitud que se llega a tener hacia quienes deciden querer, cuidar y sostener y que, por eso, se convierten en hogar y familia. Además, cuando se devela la voz narrativa de la historia, el amor y la amistad que ya sentías palpitar provocan un vuelco que lo llena todo. 

En Lucía (Akal, 2024) ya veíamos su capacidad de construir todo un poema visual de la ciudad, convirtiéndola en parte vital de la historia. Cada vuelta de página nos convierte en habitantes de sus brillantes recovecos. Sus calles, edificios, los aparadores, las paradas de autobús nos hablan de un territorio amplio, así como de una belleza que nos obliga a ver en lo cotidiano algo excepcional y en la amistad, la posibilidad de un sentir absolutamente único. 

A la orilla del mundo, de María Baranda; ilustrado por Paloma Valdivia (Ediciones El Naranjo, 2025)

Al principio, esta amistad parece la de dos seres dispares: Sapo, que juega y brinca alegre, y para quien la vida es maravillosa; y Pato que, seco y obnubilado, no siente interés alguno por el juego y por nada de nada… aparentemente. Justo esta historia habla de la importancia de tener un amigo que sea capaz de encontrarte en tus silencios. 

Este libro nos muestra que la amistad puede hacer que nos aventuremos a realizar cosas que quizá nunca haríamos. “¡Vamos!”, le propone Sapo a Pato. Esa incursión en un lugar que se siente tan lejano como la otra orilla del mundo hace que Pato pueda enfrentar sus angustias. 

María Baranda es otra escritora para quien la amistad también “es lo mejor que hay”. En su opinión, los amigos “se guardan dentro del corazón como un enorme sol que nos deslumbra cada día”. Su hermosa, vasta, reconocida y homenajeada producción de poesía y narrativa para las infancias lo demuestra. 

Además, el universo visual que crea en este libro de la mano de Paloma Valdivia termina por ofrecernos un libro que nos recuerda que, medio de un mundo tan incierto, la amistad nos puede contener, regular, abrazar y acompañar hasta encontrarnos, y que los amigos son esa tierra en la que es posible hacer crecer el amor y la vida.+

Lluvia Soto. Estudió Lengua y Literaturas Hispánicas. Verdaderamente no sabe qué sería de ella sin sus amigas, así que, para ellas, todo su amor y este texto.