Del rezo al verso. La poesía de Mikeas Sánchez

Del rezo al verso. La poesía de Mikeas Sánchez

En el universo de Mikeas Sánchez (Chapultenango, Chiapas), la palabra es un acto de curación. En su más reciente libro, Lutitas durmientes (Libros UNAM, colección Ala del Tigre), la poeta zoque reúne voces que han esperado hasta veinte años para encontrar su lugar, conformando una estructura que transita por la violencia hacia las mujeres, pero que culmina en la dignificación y la sanación colectiva.

Para Mikeas, la frontera entre la plegaria y el poema es casi invisible. Criada en una familia de médicos tradicionales, su primer contacto con la lírica no fue en los libros, sino escuchando a su abuelo curar a las personas a través del rezo.

“Yo no sabía que eso era la poesía hasta que llegué a un taller literario. Mi abuelo usaba ese ritmo y esa musicalidad para sanar a la gente”, comparte la autora en entrevista para la revista Leemas.

Esta herencia convierte a Lutitas durmientes en una suerte de invocación bilingüe (zoque-español) que busca conectar con lo sagrado y lo terrenal, rescatando la figura de la abuela como ese puente místico entre la vida y la memoria.

Aunque el libro muestra las heridas y el lamento, el objetivo de Sánchez es cerrar ciclos. La autora enfatiza que la escritura es un proceso de catarsis y magia donde convergen energías femeninas —y también masculinas— que han padecido la violencia. Sin embargo, su apuesta no es por el dolor, sino por la autonomía: el poder sobre el propio cuerpo y las decisiones.

“La mayor resistencia que hay en la poesía es el amor. Necesitamos combatir la violencia que vemos todos los días (guerras, narcotráfico) nombrando el mundo desde un lugar de dignificación”.

A pesar de su fuerte carga femenina, Mikeas invita a los hombres a leer Lutitas durmientes. Para la poeta, el mundo caótico actual es reflejo de una energía femenina herida también en los hombres; recuperar esa sensibilidad es, para ella, el primer paso para entenderse nuevamente como seres humanos.