Cuando los libros llegan a Hollywood: las adaptaciones literarias que compiten por el Oscar en 2026

Cuando los libros llegan a Hollywood: las adaptaciones literarias que compiten por el Oscar en 2026

En una industria acostumbrada a medir su éxito en cifras de taquilla y efectos especiales, la categoría de Mejor Guion Adaptado suele funcionar como un recordatorio silencioso: muchas de las historias que llegan a la pantalla grande nacieron, antes que nada, en la palabra escrita. Las nominaciones al Oscar 2026 confirman esa idea. Este año, cinco películas compiten por el premio con un rasgo en común: todas dialogan, de distintas maneras, con la literatura.

Desde clásicos fundacionales hasta novelas contemporáneas de culto, la terna reúne proyectos que no solo adaptan libros, sino que los reinterpretan, los discuten y, en algunos casos, los trasladan a terrenos narrativos inesperados. En tiempos de consumo acelerado, estas películas apuestan por la densidad del relato y por la compleja tarea de traducir la intimidad literaria al lenguaje del cine.

Frankenstein

Basada en Frankenstein o el moderno Prometeo (Mary Shelley)

Pocas novelas han generado tantas reinterpretaciones como Frankenstein, publicada por Mary Shelley en 1818. Dos siglos después, la historia del científico que desafía los límites de la creación humana vuelve a cobrar relevancia. La versión nominada este año, escrita para la pantalla por Guillermo del Toro, se suma a esa larga tradición, pero evita la repetición mecánica.

El guion recupera el núcleo filosófico de la novela —la ambición desmedida, la soledad, la responsabilidad moral— y lo traduce a una sensibilidad contemporánea. Más que una historia de terror, Frankenstein vuelve a presentarse como una reflexión sobre el miedo a lo diferente y las consecuencias éticas del progreso científico.

Hamnet

Basada en Hamnet (Maggie O’Farrell)

La novela Hamnet, de Maggie O’Farrell, publicada en 2020, sorprendió por su aproximación íntima y poética a una figura histórica universal: William Shakespeare. En lugar de centrarse en el dramaturgo, el libro reconstruye la vida de su hijo fallecido y el impacto de esa pérdida en el núcleo familiar.

La adaptación cinematográfica, escrita por Chloé Zhao y la propia O’Farrell, conserva esa mirada delicada. El guion evita el biopic convencional y apuesta por el silencio, la emoción contenida y la atmósfera, trasladando al cine una historia donde el duelo y la creación artística se entrelazan de forma inseparable.

Una batalla tras otra

Basada en Vineland (Thomas Pynchon)

Adaptar a Thomas Pynchon es, para muchos, una empresa casi imposible. Su novela Vineland, publicada en 1990, combina sátira política, cultura pop y una estructura fragmentada que desafía cualquier intento de simplificación. Una batalla tras otra, escrita por Paul Thomas Anderson, asume ese riesgo.

El guion transforma la complejidad literaria de Pynchon en una narración cinematográfica que conserva su espíritu crítico y su ironía. Más que explicar la novela, la película dialoga con ella, manteniendo su tono subversivo y su reflexión sobre el poder, la memoria y la desilusión política.

Sueños de trenes

Basada en Train Dreams (Denis Johnson)

La lista se completa con Sueños de trenes, adaptación de la novela corta de Denis Johnson. Publicada originalmente en 2011, la obra es un retrato sobrio y melancólico de la vida de un trabajador ferroviario en la América rural de principios del siglo XX.

El guion de Clint Bentley y Greg Kwedar apuesta por la contención y la observación. La adaptación respeta el carácter lírico del texto original y convierte el paso del tiempo, la soledad y la fragilidad humana en los verdaderos protagonistas de la historia.

Bugonia

Basada en la película coreana ¡Salven al planeta verde! (Jang Joon-hwan)

Aunque no proviene de una novela tradicional, Bugonia ocupa un lugar singular dentro de la categoría. El guion, escrito por Will Tracy, adapta una obra cinematográfica previa —la cinta surcoreana ¡Salven al planeta verde!— y la reimagina para otro contexto cultural. La nominación reconoce la complejidad de este tipo de adaptación: transformar una historia ya contada en imágenes en un nuevo relato cinematográfico, con otro tono, otro ritmo y otra mirada.

Más que una traslación literal, Bugonia propone una reescritura que dialoga con temas contemporáneos como la paranoia, el poder y la desconfianza hacia los sistemas de control, demostrando que la adaptación no siempre parte de la literatura impresa, sino también de narrativas previas que exigen ser repensadas.

La palabra como punto de partida

Que estas cinco películas compitan por el Oscar al Mejor Guion Adaptado no es una coincidencia. En un contexto dominado por fórmulas repetidas, la Academia parece reconocer el valor de las historias que nacen de la literatura y se atreven a transformarla. Más que premiar la fidelidad, esta categoría celebra la capacidad de reinterpretar un texto y darle una nueva vida en imágenes.

Antes de que se entreguen las estatuillas, estas nominaciones invitan a volver a los libros —o a descubrirlos por primera vez— y a recordar que, incluso en Hollywood, muchas de las historias más potentes comienzan en una página escrita.