Sucedió en Gandhi. Anécdotas con nuestros clientes.

Sucedió en Gandhi. Anécdotas con nuestros clientes.

Cuando en Librerías Gandhi aún existían casilleros para dejar mochilas, uno permaneció cerrado durante una semana. Al abrirlo, encontramos una mochila llena de libros y una carta: “Querido tío Gandhi…”

En ella, alguien confesaba haber robado libros años atrás, cuando no podía pagarlos. Ahora, con los estudios concluidos y los recursos para saldar su deuda, regresaba movido por la necesidad de devolver los libros y dejar un cheque por cinco mil pesos como disculpa.

Un acto de conciencia. Un cierre inesperado.

P. D.: Ya quitamos los casilleros.