Lee+ cumple 200 ediciones: el poder perdurable de las revistas culturales en la era digital
Por Yara Vidal
En febrero de 2025, The New Yorker celebró su centenario con una edición especial que incluyó seis portadas variantes reinterpretando al icónico Eustace Tilley, exposiciones en la New York Public Library, un documental en Netflix y diversos eventos. Fundada en 1925 por Harold Ross como un “periódico cómico” para la vida metropolitana sofisticada, la revista ha sobrevivido guerras, depresiones, revoluciones digitales, cambios de propiedad, y se ha mantenido como faro de periodismo profundo, ficción literaria, humor y crítica cultural. Un siglo después, se sigue imprimiendo semanalmente, con millones de suscriptores y un impacto que trasciende lo digital.
La longevidad de The New Yorker nos recuerda la importancia vital de las revistas culturales como espacios de reflexión lenta en un mundo de noticias instantáneas. Las revistas culturales son un arte colaborativo por excelencia. Cada número se trata de un mosaico vivo tejido por decenas de manos: editores que seleccionan y pulen, autores que confían sus textos inéditos, ilustradores que dan forma visual a las ideas, correctores que afinan cada coma, diseñadores que componen la armonía de páginas y, por supuesto, lectores que responden con cartas, debates y suscripciones. Sin esta cadena de colaboración generosa, una revista no pasa del primer número.
También hacen más que informar, nos conectan con sociedades, con otros apasionados; curan ideas, fomentan debates y diálogos, y preservan voces que el algoritmo ignora. En México, donde la lectura digital domina (el acceso gratuito a materiales aumentó al 66.7%, y muchos prefieren pantallas, según el Módulo sobre Lectura 2024 del INEGI), las revistas impresas enfrentan retos mayores: distribución limitada, costos altos y competencia de redes sociales.
Sin embargo, publicaciones como Nexos, Letras Libres, Revista de la Universidad de México o independientes como Tierra Adentro siguen vigentes. Nutrida por esta herencia cultural, Lee+ ha querido ser un proyecto apasionado por la literatura y la cultura; un bastión de ensayos, entrevistas, reseñas y descubrimientos literarios que conectan autores emergentes con lectores fieles.
¿Qué hace que estas revistas sobrevivan?
El valor de las revistas no se encuentra en la inmediatez, sino en la permanencia. El papel obliga a una lectura pausada, táctil, sin distracciones. De hecho, debido a su materialidad, un artículo de The New Yorker sobre clima o política se lee con atención plena; un ensayo en Lee+ sobre poesía contemporánea invita a subrayar, doblar páginas, regresar. En México, donde el índice de lectura es bajo (alrededor de tres libros al año por persona, de acuerdo con encuestas recientes), las revistas culturales actúan como puente: accesibles, temáticas, a menudo gratuitas o baratas. Y su naturaleza colaborativa las hace únicas: no son producto de un algoritmo ni de un influencer, sino de una comunidad que cree en el intercambio de ideas.
Pero el verdadero motor es el lector. En un país donde el 74.7% accede a revistas sin costo (muchas digitales), apoyar las impresas es un acto de resistencia cultural. Comprar revistas como Lee+ significa votar por diversidad editorial frente a monopolios digitales. Los lectores mexicanos, estudiantes, intelectuales, curiosos, han sostenido títulos como La tempestad y otros fanzines independientes, que enfrentan el reto de migrar lo analógico a lo digital sin perder esencia.
The New Yorker cumplió 100 años y demuestra así que la calidad vence al tiempo. Lee+ llega a 200 números y nos recuerda que, en México, el lector fiel es el guardián de nuestra identidad cultural. Sigamos comprando, leyendo y compartiendo papel, la forma más poderosa de decir que la cultura importa y nos conecta con grandes pensadores y creadores que nos antecedieron a sueños y reflexiones.
A nuestros colaboradores, autores, anunciantes y amigos que, edición tras edición, nos han compartido sus textos, su tiempo y su talento: gracias de corazón por hacer posible estas 200 entregas de Lee+. Sin sus palabras, fotografías, diseños y anuncios, esta revista no sería más que papel en blanco; con ellas, ha sido un espacio vivo de ideas, descubrimiento y resistencia cultural.
Gracias por permitirnos explorar las mentes y corazones de creadores de múltiples países y generaciones, desde la arquitectura hasta literatura, música y arte. Su apoyo a las revistas culturales se traduce como la defensa del pensamiento profundo.
Gracias por leer con nosotros.+