Hamnet: ficción, memoria y pérdida en torno a Shakespeare

Hamnet: ficción, memoria y pérdida en torno a Shakespeare
La historia de William Shakespeare ha sido contada innumerables veces, pero pocas se han detenido en sus silencios. Hamnet, la película dirigida por Chloé Zhao y próxima a estrenarse en México, apuesta justamente por ese territorio incierto: el de una pérdida familiar apenas registrada por la historia y transformada, desde la ficción, en una reflexión sobre el amor, el dolor y la creación artística.

La cinta parte de la novela homónima de Maggie O’Farrell, publicada en 2020 y reconocida con el Premio de la Crítica en Lengua Extranjera 2022, además de ser elegida como mejor novela de 2021 por El País. El libro se convirtió en un fenómeno editorial internacional al proponer una mirada lateral sobre Shakespeare: no desde el genio consagrado, sino desde su entorno íntimo, especialmente desde la figura de su esposa, a quien la autora nombra Agnes.

En la novela —y ahora en su adaptación cinematográfica— Agnes es una mujer singular dentro de la Inglaterra del siglo XVI: conocedora de hierbas, intuitiva, ajena a las convenciones sociales de su comunidad. Su matrimonio con un joven preceptor de latín se construye desde la complicidad, pero se ve atravesado por la tragedia cuando su hijo Hamnet muere a los once años, probablemente a causa de la peste. A partir de ese hecho, del que apenas existen registros históricos, O’Farrell imagina un duelo que no solo fractura a una familia, sino que deja una huella profunda en la obra futura del dramaturgo.

Lejos de presentarse como una biografía clásica, Hamnet —tanto en el libro como en la película— se mueve entre la historia y la invención consciente. No intenta comprobar una relación directa entre la muerte del niño y la escritura de “Hamlet”, sino explorar una posibilidad emocional: cómo una pérdida privada podría transformarse en una de las tragedias más influyentes de la literatura universal. Esa ambigüedad es parte central de su potencia narrativa.

La versión cinematográfica refuerza este enfoque al colocar a Agnes en el centro del relato. Interpretada por Jessie Buckley —quien obtuvo el Globo de Oro por este papel—, la esposa de Shakespeare deja de ser una figura marginal para convertirse en el eje emocional de la historia. Paul Mescal encarna a un Shakespeare joven, dividido entre la vida familiar en Stratford y su vocación teatral en Londres. La película fue coescrita por la propia O’Farrell junto a Zhao, una decisión que preserva el tono íntimo y poético del texto original.

El reconocimiento no tardó en llegar. Hamnet ganó el Globo de Oro 2026 a Mejor Película de Drama y acumuló múltiples nominaciones en la temporada de premios, consolidándose como uno de los títulos más comentados del año. Más que una reconstrucción histórica, la crítica ha destacado su capacidad para abordar el duelo y la creatividad desde una dimensión casi espiritual.

En México, la película llegará a las salas de cine el próximo 22 de enero, abriendo la posibilidad de que nuevos públicos se acerquen a esta relectura sensible del universo shakesperiano. También se encuentra disponible en Apple TV, ampliando su circulación más allá de la pantalla grande.

Así, Hamnet propone algo poco habitual: mirar al autor más estudiado de la lengua inglesa desde aquello que no sabemos de él. En ese gesto —arriesgado y deliberadamente incompleto— la película encuentra su fuerza: recordarnos que, detrás de los grandes monumentos culturales, hubo vidas atravesadas por pérdidas tan humanas como irreparables.