Baz Luhrmann y Catherine Martin, un romance cinematográfico
Por Yara Vidal
Dirección operística y diseño de alta costura. Una exploración por la filmografía de Luhrmann y Martin, el dúo que logró maridar la literatura clásica de Shakespeare y Fitzgerald con la estética pop para crear universos cinematográficos únicos.
En el vasto panorama del cine contemporáneo, pocas parejas han fusionado su vida personal y profesional con la maestría de Baz Luhrmann y Catherine Martin. Este dúo australiano, unido en matrimonio desde 1997, ha forjado una colaboración creativa que trasciende las pantallas y que los ha convertido en un emblema de cómo el amor puede inspirar obras maestras visuales y narrativas.
Luhrmann, el visionario director conocido por su estilo exuberante y operístico, encuentra en Martin, diseñadora de producción y vestuario galardonada con múltiples óscares, no sólo una esposa, sino una coautora esencial. Juntos, han creado un universo cinematográfico donde el amor es el eje central, influenciado por la literatura clásica y moderna, y marcado por una estética que mezcla lo barroco con lo contemporáneo. En un mundo donde las colaboraciones artísticas a menudo se diluyen, la suya resiste como un testimonio de sinergia creativa, y este 2026 celebramos este año el 30 aniversario de una de sus joyas más icónicas: Romeo + Juliet.
La historia de su partnership comienza en los albores de la carrera de Luhrmann, con Strictly Ballroom (1992), su debut cinematográfico que ya anticipaba el esplendor de sus futuras obras. Esta comedia romántica, ambientada en el mundo competitivo del baile de salón, es un himno al amor prohibido y la rebeldía contra las convenciones. Martin, quien entonces era su novia, contribuyó como diseñadora de vestuario y producción, y le infundió a la película un vibrante colorido que evoca los ritmos latinos y el glamour kitsch. El tema del amor se manifiesta en la relación entre Scott Hastings y Fran, una pareja que desafía las reglas del baile para seguir su pasión. Influenciada por la literatura shakesperiana en su estructura de tragedia cómica y por cuentos folclóricos como Cenicienta, la película establece el patrón luhrmanniano: un romance que florece en medio del caos social. Martin reveló en entrevistas que su colaboración fue orgánica, con Luhrmann dirigiendo la visión narrativa y ella traduciéndola en texturas y escenarios que amplifican la emoción. Esta ópera prima no sólo lanzó sus carreras, sino que solidificó su dúo como una fuerza en la que el amor personal se refleja en la pantalla.
Cuatro años después, en 1996, llegó Romeo + Juliet, una adaptación audaz de la tragedia de William Shakespeare que este 2026 cumple 30 años de haber revolucionado el cine juvenil. Ambientada en una Verona Beach ficticia, fusionando elementos de Miami y México con un toque posmoderno, la película reimagina el amor fatal de Romeo y Julieta (interpretados por Leonardo DiCaprio y Claire Danes) como un torbellino de violencia urbana y pasión desbordante. Luhrmann y Martin colaboraron intensamente: él en la dirección y guion, ella en el diseño de producción y vestuario (este último la hizo merecedora de su primer premio Óscar).
En esta adaptación, el amor es el núcleo, un fuego que consume todo, una influencia directa de la obra de Shakespeare. A propósito de influencias, no podemos dejar fuera a Byron, que, junto con Kurt Cobaine y James Dean, inspiró al Romeo luhrmanniano. Por su parte, Martin creó un mundo visual donde los trajes renacentistas se mezclan con moda callejera, simbolizando el choque de épocas y clases. Luhrmann ha dicho que Martin fue clave en humanizar la tragedia, añadiendo capas de sensualidad que hacen del romance algo palpable, casi táctil.
El clímax de su colaboración romántica llegó con Moulin Rouge! (2001), un musical extravagante que rinde homenaje al amor bohemio en el París de fin de siglo. Nominada a ocho premios Óscar, de los cuales Martin ganó dos (diseño de producción y vestuario), esta película narra la historia de Christian y Satine (Ewan McGregor y Nicole Kidman), un escritor y una cortesana unidos por un amor imposible en el cabaret del Moulin Rouge. El tema del amor se entrelaza con ideales como verdad, belleza, libertad y amor, lo que permite vincular esta cinta con literatura de Oscar Wilde, así como en las óperas de Puccini y las novelas de Zola sobre la vida parisina. Luhrmann dirige con su firma hiperquinética, mientras Martin construye un París onírico con decorados opulentos y trajes que evocan el art nouveau. Su dúo creativo brilla en secuencias como “Elephant Love Medley”, donde el amor se canta a través de mashups de canciones pop, fusionando lo clásico con lo moderno. Martin ha confesado que su matrimonio influyó en la profundidad emocional, lo que vuelve a esta colaboración una carta de amor mutua.
Finalmente, The Great Gatsby (2013), adaptación de la novela homónima de F. Scott Fitzgerald, cierra este ciclo romántico con una exploración del amor ilusorio en la era del jazz. Luhrmann y Martin, ya consolidados como pareja icónica, colaboran en una versión visualmente deslumbrante; Martin ganó otro Óscar por vestuario con este filme. El amor entre Jay Gatsby (DiCaprio) y Daisy Buchanan (Carey Mulligan) es un espejismo de opulencia y traición, influenciado por la literatura americana de los años 20 (imposible no pensar en los ecos con la obra de Hemingway en su melancolía y en Woolf en su introspección femenina). Martin recrea mansiones art déco y fiestas exuberantes, mientras Luhrmann infunde un ritmo contemporáneo con música de Jay-Z. Esta película subraya cómo su partnership evoluciona: el amor ya no es sólo pasión, sino un comentario social sobre su fragilidad.
A lo largo de estas obras, Luhrmann y Martin han tejido un tapiz donde el amor es eterno, pero efímero. La huella de escritores como Shakespeare, Fitzgerald y Wilde está latente en su filmografía. Su colaboración, forjada en 30 años de Romeo + Juliet y más allá, demuestra que el dúo creativo no es mera suma de partes, sino una alquimia que transforma el cine en poesía visual. En una industria volátil, su romance perdura e inspira a generaciones a soñar en technicolor.+

