Baila conmigo en la oscuridad

Sus libros nos pueden llevar la pasado y recordar cada momento que quizá alejamos por alguna razón, las texturas y la urgencia del presente hace que nos habitemos a las condiciones humanas que existen en la actualidad. Por qué leer una novela noruega de 3,600 paginas en seis volúmenes sobre un hombre que escribe una novela en corto; porque es tan buena que quita el aliento y por lo tanto no puedes parar de leer, estas son las palabras simples de llevar acabo una  buena novela y adentrarte a los recuerdos de cada ser humano.

Karl Ove Knausgård 

Es un escritor noruego, conocido mayormente por su novela autobiográfica de 6 tomos, titulada  Mi Lucha. En 2009 inicio un proyecto literario sin igual: su obra autobiográfica Mi lucha es una gran proeza; está compuesta por seis novelas, la última de las cuales fue publicada en otoño de 2011. Ha obtenido numerosos galardones en su país y una cantidad insólita de lectores, además de un gran número de traducciones. Anagrama ha publicado los dos primeros tomos, con extraordinaria acogida crítica: La muerte del padre: Sorprende por su lucidez y profundidad; una obra seria, concienzuda, que sugiere buenos augurios sobre el resto. Aguardo impaciente la traducción de los siguientes volúmenes (Robert Saladrigas, La Vanguardia); Un libro importante, un esfuerzo literario digno de admiración y un ejemplo de vocación literaria (José María Guelbenzu, El País); A mitad de camino entre el descarnado pacto autobiográfico, las memorias, las confesiones íntimas o la cura psicoanalítica y autodesmitificadora (Mercedes Monmany, ABC); y Un hombre enamorado: Gran literatura» (Alberto Manguel, El País); Esa sensación, como en Roberto Bolaño, de que el autor se juega el pellejo en cada página, que se inmolaría en el altar de Odín por conseguir un pasaje perfecto» (Antonio Lozano, La Vanguardia); La forma de reflexión más cercana a la vida que he leído en mucho, mucho tiempo» (Anna Caballé, ABC). Ahora saca a la luz el tercero: La isla de la infancia.

Bailando en la oscuridad

Mi lucha: 4

Una tarde cogí yo solo el tren a Drammen, Simple Minds tocaban allí, en la misma salen en la que el año anterior había tocado U2. Me encantaba su nuevo disco, el sonido era espectacular y las canciones esplendidas.  Lo escuche una vez  y otra vez aquel otoño. A lo mejor era un poco comercial, y las melodías tal vez no fueron tan buenas las de New Gold Dream. Pero a mi me encantaban de todos modos. No obstante, al salir de allí me sentí algo decepcionado, sobre todo con Jim Kerr, que estaba un poco seboso y que además interrumpió el concierto cuando un fan subió de repente al escenario y le quito la boina roja que llevaba en la cabeza. Kerr se puso en cuclillas en el borde del escenario y dijo que dejarían de tocar su boina roja no aparecía. Yo no daba crédito a mi oídos, y después de aquello no importaba si sus melodías eran buenas o no. Para mi Simples Minds eran historia.

Información extraída de  Bailando en la oscuridad, Karl Ove Knausgård, Barcelona: Editorial Anagrama, 2016.

MasCultura  4-nov-16 

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