¡¿Listos para… El gran juego del escritor?¡

Ha llegado la hora de dejar atrás las buenas intenciones y los pretextos. ¡Es hora de sentarse a escribir! Con “El gran juego del escritor” recorrerás un camino sinuoso, tortuoso y difícil, lleno de atajos, trampas y caídas, en el que muy pocos alcanzarán el honor del Premio Nobel y la inmortalidad.

Para lograr esos sueños de gloria se necesitan dos dados y que los aspirantes a escritor depositen en el centro del tablero la apuesta convenida. Tras elegir una figura que los represente durante la carrera, se colocarán junto a la casilla 1, “El sueño”, donde todo comenzará.

Si al tirar los dados por primera vez salen los números 5 y 4, traslada tu ficha hasta la casilla 26, donde te espera William Shakespeare, ¡vaya inicio el de tu carrera literaria! En cambio, si aparecen los números 6 y 3, llevarás tu ficha hasta la casilla 53, junto a Miguel de Cervantes Saavedra, ¡eso es tener talento literario!

Si caes en las casillas donde aparece La musa, recorrerás la misma cantidad de puntos marcados en los dados hasta que caigas en una casilla diferente. Si caes en la casilla número 6, “El bostezo”, o en la 52, “El bloqueo”, doblarás la apuesta inicial, ¡sacúdete la flojera y activa tu mente!

Si caes en las casillas 19, “El pleito”; 25, “Los hongos”; 31, “La crítica literaria” o 42, “El rechazo”; perderás un turno. Si caes en la casilla 58, “El plagiario”… lo sentimos, en este juego no hay cabida para los copiones, por lo que deberás empezar desde el principio, de preferencia usando otra ficha porque tu carrera se habrá arruinando para siempre.

Si caes en las casillas 28, “El primer premio”; 40, “La beca”; 43, “El gran premio”; 48, “Las regalías”, recuperas lo que hayas apostado al comienzo del juego y continúas persiguiendo la gloria final.
Quien caiga en una casilla ocupada por otro aspirante a escritor enviará a éste a la casilla de donde el último partió.

Si en la antesala del Premio Nobel los dados no marcan los puntos exactos para caer en la casilla 63, se recorrerán hacia atrás tantas casillas como sea necesario, y en caso de caer en “La musa”, se seguirá retrocediendo hasta donde no aparezca más, pues toda carrera tiene sus altibajos.
El escritor que mejor llegue a la casilla 63 se lleva el Premio Nobel y la gloria eterna, que en este caso consistirá en quedarse con las apuestas depositadas en el centro del tablero.

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MasCultura 16-sep-16

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