De dibujos y palabras, ¿te animas a hospedarte?

Según estimaciones, en la actualidad existen cerca de 16, 966, 280 habitaciones de hotel repartidas por el mundo. Ello suena a la gran cosa, hasta que te enteras de que tan sólo la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos es hogar de casi 39 millones de libros catalogados, a los que podemos sumar los miles y miles de libros maravillosos que diario circulan de mano en mano por el mundo y que, eventualmente, encuentran su lugar en la biblioteca personal de alguien.

Así las cosas, no hay pretexto creíble para no salir de viaje este mes de agosto, sea fuera o dentro de casa. Todo buen libro es un morada temporal que sorprende a sus huéspedes, superando por mucho sus expectativas. Algunos de estos hospedajes son tan entrañables que por momentos parecen hogares familiares, visitados previamente en sueños. Hay libros y hoteles únicos e inolvidables de los que quisiéramos no tener que marcharnos nunca, por eso regresamos a ellos una y otra vez. La experiencia jamás deja de ser novedosa y rica: ¿acaso alguno de nosotros puede ser la misma persona que fue ayer? A continuación una selección de agradables alojamientos para el verano.

El mar |

Ha sido descrito de tantas maneras como habitantes hay en el mundo; es el mar conocido por todos y un mar diferente a la vez. Hay un libro llamado El mar (Tramuntana) que, con un juego de complicidad fabulosa entre la ilustración y las palabras, lo describe como una línea grande y azul

¿Cuánto cabe en esa línea? ¿Habrá lugar para ballenas, pescadores y piratas? ¿Será esa línea el refugio predilecto de la calma y el secreto del origen del mundo para ocultarse del bullicio citadino? ¿Qué se necesitaría llevar en la maleta para disfrutar de ese mar que es una línea continua sin principio ni final?

Puede que la respuesta la encuentres en alguna de las palabras impresas en las páginas del libro o siguiendo la línea dibujada que, como la mar, aloja en ella todas las palabras aún no escritas para contar esta y muchas otras historias.

El gato en la noche |

“Cuando el granjero se acuesta, le da cuerda al reloj y saca al gato.” Pero ¿qué hace el gato allá afuera durante toda la noche? El gato en la noche (Silonia) es una invitación a seguir de cerca los pasos de este expedicionario nocturno, con orejas triangulares y pelaje blanquinegro. ¿Qué tanto verá un gato de granja en su paseo nocturno? ¿Se conformará con avistar flores, polillas y gallinas dormidas, antes de ir a dormir a su sillón favorito?

Quizá se le ocurra continuar el paseo más allá de los límites de la granja, ver soñar a las vacas, las manzanas y los caballos que duermen de pie. ¿Habrá alguien más despierto en las cercanías, sea en el bosque, a orillas de la carretera o en los tejados y chimeneas del pueblo más próximo? Para responder a estas preguntas, incluso a plena luz del día, basta con abrir el libro y dar un largo paseo nocturno entre paisajes pintados de colores intensos, junto a un gato curioso que no sabe estarse quieto.

Y si quieres dar el paseo de nuevo, tendrás que esperar a que el gato despierte de su siesta en el sillón del granjero, quien no se cansa nunca de pregonar ¡Vaya gato más vago! Un librazo publicado por primeravez en 1969, y que hoy vuelve a ocupar un espacio en las mesas de las librerías.

Vida en Marte |

Vida en Marte (La Casita Roja) relata la aventura de un intrépido astronauta que viaja a Marte, convencido de que hallará en el planeta rojo algo más que oscuridad, frío y un montón de kilómetros de arena. Si bien no encuentra vida a simple vista, la vida marciana sí lo encuentra a él desde el principio.

De hecho, lo sigue de puntillas a lo largo de su travesía de exploración por el gran parque de cráteres y piedras que es el planeta rojo, hasta que el astronauta halla por fin una prueba amarilla de vida, y encuentra de paso su nave perdida. La misión casi podría ser declarada un éxito; al fin que las magdalenas que el astronauta llevaba consigo, para regalarle al primer ser vivo con el que se topara en Marte, llegaron bien a su destino (aunque no de la manera que el astronauta imaginaba).

Contado con humor inteligente, que hace doblemente ameno el viaje y es la clave para que el terreno marciano propuesto en las ilustraciones se distinga de las miles de imágenes de Marte que orbitan en el imaginario colectivo y en Internet.


Este texto fue realizado por Karen Chacek y fue publicado originalmente en el número 111 de Revista Lee+. Pueden leerlo en su versión digital dando clic aquí o en su versión física, disponible en todas las Librerías Gandhi del país.

 

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