La tradición artística de José Clemente Orozco

El pintor José Clemente Orozco, uno de los principales exponentes del muralismo nació en Jalisco el 23 de noviembre de 1883.

Durante su infancia conoció a José Guadalupe Posada, cuyos grabados lo llevaron a interesarse por la pintura. De 1927 a 1934 radicó en los Estados Unidos. En Nueva York pintó una serie de cuadros que muestran el carácter deshumanizado y mecanicista de la gran metrópoli, y otra con temas mexicanos de la Revolución; en el Frary Hall del Pomona College, en Claremont, Cal., pintó el mural Prometeo (1930); en la New School for Social Research de Nueva York, varios murales (1930) sobre la fraternidad y la revolución universales, la esclavitud y el trabajo, las artes y las ciencias, realizados conforme a las teorías de la simetría dinámica, y en la Biblioteca Baker del Dartmouth College de Hannover, New Hampshire (1932-1934), otra serie con temas mexicanos.

De regreso a México, realizó un gran tablero para el Palacio de Bellas Artes que Justino Fernández denominó La katharsis (1934). De 1936 a 1939 trabajó en Guadalajara: pintó los muros del foro del paraninfo de la Universidad, la escalera del Palacio de Gobierno y la capilla del Hospicio Cabañas.

En 1948 hizo para la sala de la Reforma del Museo Nacional de Historia, en el Castillo de Chapultepec, el tablero Juárez Redivivo. En 1948 y 1949 pintó la media cúpula de la Cámara de Diputados de Jalisco y el frontón interior del recinto. Tomó posesión como Miembro Fundador de El Colegio Nacional el 15 de mayo de 1943, institución en la que presentó seis exposiciones a partir de esa fecha. En 1946 se le otorgó el Premio Nacional de Artes.

Orozco murió en la ciudad de México el 7 de septiembre de 1949. Fue sepultado en la Rotonda de los Hombres Ilustres, honor que por primera vez en México se dio a un pintor.

Con información de El Colegio de México.

Mascultura 07-sep-15
 

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