Diez obras de teatro que debes de leer antes de que se acabe el año.

La Celestina (Fernando de Rojas, España, 1499). La tragicomedia en la que Calisto se enamora profundamente de Melibea, a raíz de un encuentro fortuito cuando él buscaba a su halcón. Melibea, a pesar de los cortejos, lo rechaza. Sempronio, su criado, le sugiere que vaya con Celestina, una alcahueta y dueña de un burdel que se hace pasar por vendedora para —por medio de diversas artimañas— entrar a las casas y concertar encuentros entre los enamorados. Pármeno, otro criado, intenta disuadirlo pero termina por acceder y planea junto con Celestina y Sempronio obtener grandes ganancias cuando su amo pague a la alcahueta por sus servicios, que gracias a un conjuro resultan efectivos. En un inesperado giro, lo que encuentran los personajes es traición, venganza y muerte. (En tercer plano, La Celestina).

 

Tío Vania (Antón Chéjov, Rusia, 1899). El profesor Serebriakov llega a la hacienda en donde viven su hija Sonia y la madre y hermano (tío Vania) de su difunta primera esposa. Va acompañado de su joven y atractiva nueva mujer, Elena. Vania siente una gran atracción por Elena y hace lo posible por llamar su atención obteniendo sólo rechazos. Sonia está enamorada del doctor Ástrov, quien cree ser incapaz de amar. Serebriakov le anuncia a la familia que tiene noticias que cambiarán la vida de todos, obteniendo una negativa reacción especialmente por parte de Vania. Esta obra se caracteriza por presentar una trama en la que no hay un clímax, pero explora temas como el amor no correspondido, los vanos esfuerzos y la pérdida del tiempo. (En imagen, Antón Chéjov).

 

La importancia de llamarse Ernesto (Oscar Wilde, Irlanda, 1895). Es una farsa situada en la época victoriana. Jack Worthing está al cuidado de Cecily, hija del hombre que lo crió después de encontrarlo abandonado. Para poder gozar de una vida más liberal en la ciudad, Jack se hace pasar por su hermano ficticio Ernesto. Los malos entendidos comienzan cuando Jack se enamora de Gwendolen Fairfax. El primo de ésta y amigo de Jack, Algernon Moncrieff, impulsado por la curiosidad, se hace pasar por Ernesto y termina enamorándose de Cecily. Dos mujeres enamoradas del mismo hombre que no es real, pero con el nombre perfecto para ambas. Al final, y entre una serie de enredos, las parejas sólo podrán estar juntas si se demuestra que son adecuadas social y económicamente. (Con pose romántica, el retrato de Oscar Wilde).

 

La casa de Bernarda Alba (Federico García Lorca, España, 1945). Esta obra tiene su origen en una historia real que García Lorca usa tanto de inspiración como de arquetipo para explorar los temas principales: las apariencias, la represión, el dinero, la envidia y la venganza. Es la historia de la reciente viuda Bernarda Alba y el fuerte control que ejerce sobre sus cinco hijas solteras en su intento por mantener la reputación de la familia. Al final su intento resulta fallido y la tragedia sobreviene, no sin un último desesperado esfuerzo de Bernarda por cuidar su buen nombre y el de sus hijas. (En acción, verde que te quiero verde, Lorca).

 

Un tranvía llamado deseo (Tennessee Williams, EUA, 1947). Esta obra de teatro está ubicada en el barrio francés de Nueva Orleans, justo después de la Segunda Guerra Mundial. Toda la acción ocurre en el departamento de Stanley Kowalski y su esposa Stella. Blanche, hermana mayor de Stella, llega sorpresivamente a irrumpir la vida de la pareja. El choque entre Stanley y Blanche es inmediato y evidente. Para ella, Stanley es casi una bestia, no es digno de ser esposo de su hermana y mucho menos de formar parte de su familia. Stanley, en respuesta a los malos tratos de su cuñada y sospechando de sus historias y acciones, es pieza clave en la inminente decadencia de Blanche, quien esconde un sombrío pasado. (Stella).

 

El Avaro (Molière, Francia, 1668). Harpagón, un viejo avaro, es padre de dos hijos: Cleanto y Elisa. Cleanto está enamorado de Mariana, hija del adinerado Anselmo, y Elisa de Valerio. Harpagón, ignorando los sentimientos de sus hijos y cuidando de sus intereses propios, decide que Mariana será para él, y que Elisa debe casarse con Anselmo. Los hermanos traman un plan para evitar que su padre se salga con la suya, pero esto no resultará fácil. Sin embargo, el dinero, máxima debilidad del avaro, hará que Harpagón caiga en su propia trampa. (En la imagen, con 3gr. de plástico, Harpagón)

 

Romeo y Julieta (William Shakespeare, Inglaterra, 1597). La famosa tragedia de dos enamorados a quienes la rivalidad entre sus familias —Capuleto y Montesco— les impide a toda costa estar juntos. Tras verse por primera vez en un baile de máscaras de los Capuleto, los jóvenes quedan perdidamente enamorados, al punto de no importarles los riesgos que corren al defender su amor. Toda la ciudad de Verona se ha visto afectada por el conflicto, y al decidir estar juntos, Romeo y Julieta sólo consiguen que la violencia escale. Con la complicidad de fray Lorenzo pueden consumar su amor, pero no sin graves consecuencias para ellos y sus familias. (En escena, Shakespeare).

 

Don Juan Tenorio (José Zorrila, España, 1844). El conocido mito es contado por medio de este drama que narra las peripecias de don Juan, un hombre joven a quien sólo parece interesarle llevar una vida de duelos a muerte y conquistas amorosas. Prueba de esto es la apuesta que hace con don Luis un año antes de esa noche. Don Juan es el claro ganador, pero como victoria final apuesta que puede agregar a su lista una novicia (Inés) y a la prometida de don Luis (Ana). La obra está dividida en dos partes, cada una transcurrida en el lapso de una noche, con cinco años de diferencia, y estando la segunda parte llena de lúgubres imágenes de un trágico pasado. (Con la espada desenvainada, Don Juan Tenorio)

 

El eterno femenino (Rosario Castellanos, México, 1975). Lupita, mujer joven de clase media, está a punto de casarse y acude al salón de belleza a que la peinen para la ocasión. Ese mismo día, un vendedor llega a ofrecerle a la dueña del lugar una gran novedad: un pequeño dispositivo instalado en los secadores que provoca sueños en las clientas para evitar el peligro que representa que las mujeres piensen. Lo que sigue es una serie de escenas oníricas en las que Lupita puede ver los distintos panoramas posibles de su vida al lado de Juan. Matrimonio, maternidad, religión, machismo. Estos temas son el hilo conductor de esta entretenida historia. (Con dos centímetros de altura, Rosario Castellanos)

 

¿Quién teme a Virginia Woolf? (Edward Albee, EUA, 1962). George y Martha, un matrimonio de mediana edad, regresan de una fiesta de la universidad en la que él trabaja. Desde el inicio es evidente la mala relación que hay entre ellos. Esperan invitados: Nick, un nuevo profesor de la universidad y su esposa Honey. Lo que les espera es una extra- ña velada en la que todo se sale de control, y George y Martha utilizan a la joven pareja como peones en su batalla. Los diálogos y la acción están cargados de fuerza, de insultos, de actos indecorosos. Esta noche se dejará todo al descubierto y cada uno se enfrentará a sus demonios. (En esta esquina, Martha).

MasCultura 29-junio-17

 

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