Katherine Pancol inaugura su Biblioteca en español

Katherine Pancol acaba de publicar en español "Yo primero", la novela que escribió con apenas 25 años y que la lanzó a la fama en Francia. "Es totalmente autobiográfica" y en ella "ya tenía mi estilo", dice la autora de la exitosa saga "animal" iniciada con Los ojos amarillos de los cocodrilos.

Un estilo con un ritmo fresco, optimista, sexual, con humor, rápido, de frases cortas, personajes chispeantes y argumentos que giran en torno a los sentimientos, resume Pancol (Casablanca, Marruecos, 1954), para quien escribir es "un lujo supremo".

Y lo es porque desde que hace 33 años saliera en Francia Yo primero, que fue "un éxito enorme" y que cambió su vida "de un día para otro", es "libre", "sin jefes", "sin horarios", con tiempo para "observar" a la gente y al mundo que, por cierto, dice, "va demasiado deprisa" y marcha al compás del "todopoderoso dinero".

"La gente -lamenta- no tiene tiempo para pensar, hoy todo es instantáneo y eso me frustra. Además no sabemos de quién dependemos, tengo la impresión de que somos como hormigas, que hay unos pocos que deciden por nosotros y no sabemos quiénes son, son anónimos".

Lo peor, asegura, es que "el todopoderoso dinero elimina el verdadero placer, todo va rápido, rápido, rápido y la rapidez borra el placer, el deseo, porque el deseo -subraya- es lentitud".

"La lentitud crea el placer, esperar algo estimula el deseo y acrecienta el placer: imaginar cómo será el primer beso, la primera bola de helado o el primer rayo de sol. Lo imaginas y cuando llega es formidable, mucho más que si besas a la primera, te comes tu helado rápido o tomas un avión para ir a buscar el sol", explica Pancol en conversación telefónica desde su casa en París.

Este elogio a la lentitud, a la "paciencia", Pancol lo ha extraído de su "oficio" de escritora, al que llegó "por azar". "Creo que la vida está hecha de encuentros", asegura.

Encuentros que marcan y guían a las personas por sendas que más tarde serán sus biografías.

En el caso de Pancol, uno de esos encuentros "formidables" la llevó a entrar con solo 21 años como periodista en prácticas en la prestigiosa revista francesa Paris-Match y un año más tarde a Cosmopolitan, donde conoció a una mujer que le instó a "escribir como era" y no de forma "académica y pedante". "Todos los años la llamó para darle las gracias", dice.

"Me llevó un año encontrar mi estilo, mi ritmo, mi música", porque "cada escritor tiene la suya propia y eso es lo más difícil de encontrar", asegura Pancol, que rememora que fue entonces cuando recibió la llamada de Robert Laffont, uno de los editores más importantes de Francia, para proponerle que escribiese una novela.

Se resistió seis meses, pero Laffont insistió tanto que finalmente dijo sí y escribió Yo primero, en la que hablaba "francamente y de forma alegre" de su vida, de su familia, amores y anhelos.

Corría el año 1979 y era la primera vez que una chica se expresaba así de abiertamente, incluido el sexo, además de hacer hincapié "en lo más importante en la vida: amarse a uno mismo".

Resultado: fue un "enorme éxito", vendió 350.000 ejemplares, pasó a ser "un icono" y eso la "superó", por lo que se fue un año a Nueva York, pero le gusto "tanto" que se estuvo casi diez.

"Los años ochenta eran formidables, no reflexionábamos tanto, vivíamos el día a día. ¡Ese es el gran sentido de la vida! y trato de seguir haciéndolo", subraya con su risa de cascabel.

En Nueva York tuvo a sus dos hijos y aprendió a escribir haciendo todos los cursos de la Universidad de Colombia sobre cómo escribir una novela, un guion, una obra de teatro, una noticia…

Y también se perfeccionó porque Robert Laffont le pidió una segunda novela (La Barbare, 1981", y luego una tercera (Scarlett, si possible, 1985) y una cuarta (Les hommes cruels ne courent pas les rues, 1990), en la que, por fin, se dijo escribir era "un oficio" que le da, además, "la increíble suerte de ser libre".

Luego vendrían Vu de l'extérieur, Un si belle image, Encore une dance, Et monter lentement dans un immense amour…, J'etais là avant, Un homme à distance et Embrassez-moi.

Pero fue en 2006 con la publicación de Los ojos amarillos de los cocodrilos cuando Pancol inició su saga de la familia Cortèz y pasó al estatus de escritora superventas en Francia, y luego en español, lengua en la que La Esfera de los Libros también ha publicado con gran éxito El vals lento de las tortugas y Las ardillas de Central Park están tristes los lunes, que completan su "trilogía animal".

"En España me siento como en casa", asegura, y muestra su "enorme alegría" de que toda su obra vaya a ser publicada ahora en español en la Biblioteca Katherine Pancol, que inaugura Yo primero.

Imagen: La autora francesa Katherine Pancol.
Madrid, 13 jun (EFE)

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