Shirley Jackson, una escritura de terror

Shirley Jackson, una escritura de terror

Shirley Jackson fue una novelista y cuentista estadounidense especializada en el género de terror, nació el 14 de diciembre de 1916. Es en su escritura, quizás, donde encontramos la esencia de la persona, desprovista de los convencionalismos sociales y tan solo velada por el tejido de las palabras. Jackson sostenía que “en nuestros miedos y en nuestros crímenes, descubrimos quiénes somos realmente” y fue a través de la ficción como logró acercarse al fuego de su identidad.

Encontramos a la Shirley interesada por la historia de la brujería y el ocultismo, el tarot y La rama dorada, El mago de Oz y Joseph Glanvill. La que disfruta de la libertad al volante de su Morris Minor. La autora que se embarca entusiasmada en sus proyectos literarios, que se documenta y dibuja con precisión la planimetría de las casas de sus novelas. La que revisa y reescribe y sufre, literalmente, las consecuencias del proceso creativo.

Jackson fue especialista en narrar horrores cotidianos, forjados al calor de las pequeñas comunidades de supremacía blanca, cristiana, de rígidos valores y crueldad sin límites. En la prosa de Jackson, bajo una superficie aparentemente ordenada, los fundamentos sobre los que el mundo se sostiene amenazan con abrirse y tragarse la realidad entre eructos de lava y azufre.

En la obra de Jackson, las casas se convierten en manifestaciones físicas de estados mentales: sus confines de ladrillo funcionan como un gran cerebro magnificado, y las habitaciones albergan recuerdos y experiencias que pueden revisitarse.  Los protagonistas se ensimisman en sus traumas, sus temores y sus deseos a través de la deambulación por los espacios domésticos, cuyas vigas y puertas intentan mantener a raya lo incontrolable, el volcán activo, las fuerzas de la destrucción.

«La lotería —igual que los bailes en la plaza, el club juvenil y el programa de la fiesta de Halloween— era dirigida por el señor Summers, que tenía tiempo y energía para dedicarse a las actividades cívicas. El señor Summers era un hombre jovial, de cara redonda, que llevaba el negocio del carbón, y la gente se compadecía de él porque no había tenido hijos y su mujer era una gruñona. Cuando llego a la plaza portando la caja negra de madera, se levantó un murmullo entre los vecinos y el señor Summers dijo: “Hoy llego un poco tarde, amigos”. El administrador de correos, el señor Graves, venía tras él cargando con un taburete de tres patas, que colocó en el centro de la plaza y sobre el cual instaló la caja negra el señor Summers preguntó: “¿Alguno de ustedes quiere echarme una mano?”, se produjo un instante de vacilación hasta que dos de los hombres, el señor Martin y su hijo mayor, Baxter, se acercaron para sostener la caja sobre el taburete mientras él revolvía los papeles en el interior». Fragmento de La Lotería de Shirley Jackson.

Disfruta de La Lotería en nuestro podcast Desde el librero

Escribió seis novelas, más de cien relatos, dos libros autobiográficos y media docena de escritos infantiles, además de varios ensayos. Su primera novela fue The Road Through the Wall (1948), también Hangsaman (1951), The Bird’s Nest (1954), The Sundial (1958) y La maldición de Hill House (1959) que narra la historia de un científico y filósofo que lleva años entregado al estudio de las perturbaciones psíquicas que se dan en las casas encantadas, hasta que oye hablar de Hill House. Decide alquilarla y reunir un pequeño equipo para intentar recabar pruebas, viviendo experiencias alucinantes. La obra representa muy bien el estilo de su autora: nunca estridente ni sensacionalista, su voz narrativa es serena, hasta fría emocionalmente, pero exquisitamente precisa en su imaginería y en la elección de vocablos.

La Lotería ha sido igualmente adaptado varias veces para la televisión, el cine y la radio, y otras obras han servido de inspiración para distintas películas, como Come Along with Me (1982), dirigida por Joanne Woodward. La película Lizzie (1957) está basada en la novela de Jackson The Bird’s Nest.

La autora escribió asiduamente en revistas desde 1938, cuando era estudiante en la Universidad de Siracusa. Allí apareció su primera publicación: el cuento Janice. Posteriormente contribuyó a revistas como Collier’s, Good Housekeeping, Harper’s, Mademoiselle, The New Republic, The New Yorker, Woman’s Day, Woman’s Home Companion, etcétera. Gran número de sus artículos se encuentran accesibles en la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos.

Shirley Jackson, falleció el 8 de agosto de 1965, a la edad de 48 años por un ataque al corazón mientras dormía. +

Facebook

Historial

Descarga