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Detalles para no olvidar: EL PEQUEÑO MECANISMO DE LOS ACONTECIMIENTOS

Congelen una imagen en su cabeza, la que sea; lo primero que vean o se imaginen. ¿Dentro de diez años recordará nuevamente esa instantánea que acaba de tomar con su memoria? ¿Cuántos acontecimientos recuerda a detalle? Pónganse a pensar y caerán en la cuenta que, quizá, media vida la hemos olvidado en detalles y minucias. Al respecto, Hernán Bravo Varela comenta su reciente antología de poemas de Fabián Casas, titulada El pequeño mecanismo de los acontecimientos.

Una antología sobre algún poeta o escritor suele ser un capricho del antologador; en este caso, Hernán Bravo busca proporcionar al lector un panorama de la poética que el argentino Fabián Casas ha desarrollado a lo largo de su trayectoria. Con El pequeño mecanismo de los acontecimientos nos enfrentamos a un libro que nos habla de cosas tan comunes que muchas veces no notamos su presencia o, simplemente, no les damos la importancia que se merecen. Este poemario también es una pregunta a todo aquello que nos rodea cotidianamente, por lo que estamos acostumbrados y no nos preocupamos en devolverle una segunda mirada. “Porque aunque no firmemos nada, /ni corramos apurados bajo la lluvia de arroz /pensamos que es para toda la vida /y así seguimos.”

Hay acontecimientos tan importantes, pero que en nuestra vida son tan comunes o normales, que pocas veces volvemos la mirada para contemplarlos. “Despertarte”, “Música” y “Sin llaves y a oscuras” son algunos ejemplos de ello en esta selección de poemas. ¿Cuándo pensamos tan profundamente en la muerte o en la eterna unión de una pareja? ¿Cuándo lo reflexionan ustedes?

La poesía de Fabián Casa también ronda en la miseria para levantarla del suelo y cuestionarla; en la juventud que siempre se siente a flor de piel e inmortal; el encuentro con el otro, con la pareja y con uno mismo y mostrar que conocer algo o a alguien cabalmente es imposible. “Está bien, pienso, es bueno que nos demos un /tiempo. /Pero no comprendo nuestra relación; […]/Ahora la tierra vibra y un tren oscuro /lleva gente desconocida como nosotros.”

La vida también está condimentada con cierta ironía y con un toque de erotismo, y como parte de la existencia en sucesos que nos acontecen, los poemas de Fabián Casas rinden cuenta de ello, como en los poemas “Dora Markus” o “Trece maneras de mirar un cuervo”.

Es difícil hablar de un solo tema que funcione como hilo conductor en esta antología, cuando lo más sobresaliente de ella es su diversidad: la reflexión sobre la vida y la muerte que yace en la historia de cualquiera de nosotros; la nostalgia incitada por el recuerdo y la pérdida, incluso, la crítica hacia el sistema que impera y, de alguna forma, también moldea la manera de vivir de todos los países, desde los de primer mundo hasta los del último, donde “la gente afectada se vuelve invisible.”

El pequeño mecanismo de los acontecimientos funciona gracias a todos estos incidentes, con el objetivo de mostrarlos y enarbolarlos a partir de cada uno de estos mínimos engranes que hacen girar el mundo.

Por Rolando Ramiro Vázquez Mendoza

Imagen: Portada del libro El pequeño mecanismo de los acontecimientos de Fabián Casas.
Mascultura 15-Ago-12

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