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Las muertes de Marilyn, R. Kennedy y Joplin, según el forense de Hollywood

Muertos insignes y muertes enigmáticas como las de Marilyn Monroe, Natalie Wood, John Belushi, Robert Kennedy o Janis Joplin se recogen en el libro "Cadáveres exquisitos", del que fuera "forense de Hollywood" Thomas Noguchi, que incluye algunas fotografías inéditas de Marilyn o Sharon Tate.


El editor del libro, Víctor Fernández, ha explicado que "Cadáveres exquisitos" (Global Rhythm) es la primera edición que se publica en España de las memorias de Noguchi, aparecidas en Estados Unidos en 1983 y nunca más reeditadas.


Su autor ejerció la medicina forense en el condado de Los Ángeles entre 1961 y 1982, un período en el que se registraron numerosos fallecimientos mediáticos, teniendo en cuenta que su jurisdicción incluía Hollywood, Beverly Hills y otros barrios no menos conocidos y tormentosos.

La edición española, diferente de la original, incluye, subraya Fernández, "fotografías inéditas de Marilyn Monroe, una de ellas con el cuerpo inerte sobre la cama y otras primeros planos antes de entrar en la sala de autopsias; también la foto de la autopsia de Robert Kennedy, y algunas instantáneas de Sharon Tate, la mujer de Roman Polanski brutalmente asesinada por Charles Manson".

Después de cerrar el libro, Fernández consiguió más material gráfico inédito, que, según adelanta, se incorporará a una posible segunda edición.

"Noguchi adoraba las ruedas de prensa y salir en las portadas de los periódicos y los informativos de la televisión, una debilidad que le costó más de una polémica y finalmente su destitución fulminante", recuerda el editor, para quien "el interés del texto es que el patólogo trabajó personalmente en cada uno de los casos que explica".

El llamado "forense de las estrellas" consigue meter al lector en el escenario de los hechos, con una somera descripción de la escena y de la disposición de los cuerpos.

Fernández rechaza las críticas de "morbosidad" que en España ha recibido el libro desde su reciente publicación: "Si fuera un libro de botánica aparecerían fotos de plantas, pero al tratarse del libro de un forense, las fotografían que hay son necesariamente de cadáveres".

Piensa el editor que Noguchi decidió escribir el libro para "defenderse" de los ataques y el cuestionamiento que se hizo de su trabajo a raíz de hacer públicos detalles de la muerte de William Holden y Natalie Wood.

Revela Noguchi que decidió explicar las muertes de Holden y Wood, ambas claramente debidas a un alcoholismo exagerado con una intención ejemplarizante: "el alcohol es la peor droga que existe".

Esa procacidad llevó al popular forense a considerar la muerte de Marilyn como un "posible suicidio" o a abrir la puerta a la hipótesis de un segundo pistolero en el asesinato del senador Robert Kennedy. Visiblemente afectado por el asesinato del senador, fue éste el único caso en el que para practicar la autopsia pidió que se tapara el rostro del difunto.


Mucho antes de que los equipos forenses se convirtieran en franquicia televisiva en Las Vegas, Miami y Nueva York, Noguchi ya practicaba estudios del cadáver y del escenario intentando, como dice Fernández, de "leer el texto de los cadáveres".

Un ejemplo claro es el estudio que hizo de los cabellos que los agentes policiales habían arrancado a Kennedy, en los que Noguchi detectó una sustancia que, a su juicio, demostraba que el tirador estaba a pocos centímetros y no a pocos metros, como se pensaba; e incluso realizó una prueba de balística con la cabeza de un cerdo para determinar la distancia y la trayectoria de las balas.

El libro permite seguir el proceso de trabajo, desde la llegada al escenario del crimen o el accidente hasta la autopsia, la situación del cuerpo, y las conclusiones a las que llega.

El carácter visionario de Noguchi se puede observar en el propio informe que hace del asesinato de Sharon Tate, que, mucho antes de que se supiera que había sido obra de Charles Manson, atribuyó a "alguien con un perfil psicológico dominante sobre varias personas y que se ensaña con las víctimas a causa de un rechazo social".

Cadáveres exquisitos (Maledicta) de Thomas T. Noguchi, próximamente en Gandhi.

Barcelona, 13 feb.

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