Umberto Eco y su primogénito rebelde

Umberto Eco y su primogénito rebelde

“Tenía ganas de envenenar a un monje”, escribió Umberto Eco en “Apostillas a El nombre de la rosa” ¿Por qué razón este catedrático de la Universidad de Bolonia, que ya se había ganado un lugar en el campo de la semiótica mediante varios libros, especialmente con Apocalípticos e integrados, se tomó el tiempo de escribir El nombre de la rosa? En las mismas “Apostillas…” Eco responde de forma contundente: “Escribí una novela porque tuve ganas. Creo que es una razón suficiente para ponerse a contar”.

Sin embargo, al paso de los años, a Eco su primera novela le gustaba menos. Ante un abarrotado auditorio en el Salón del Libro de Turín, se puso los guantes y golpeó el universo medieval de Guillermo de Baskerville y Adso de Melk: “Odio El nombre de la rosa. Escribí seis novelas, ésta es la primera y, como es normal, la peor. Además, ocurre con ella algo muy molesto: cada vez que saco una nueva, suben las ventas de aquella primera”. Todo primogénito está destinado a rebelarse ante los destinos trazados por su padre.

Como pocos autores, Umberto Eco buscó que los lectores se divirtieran, como el mismo lo escribió: “Quería que el lector se divirtiera. Al menos tanto como me estaba divirtiendo yo. Éste es un punto muy importante, que parece contrastar con las ideas más elaboradas que creemos tener acerca de la novela. Divertir no significa divertir, alejar de los problemas”

Umberto Eco nació en Alessandria, Piamonte el 5 de enero de 1932.+

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