La sensibilidad de Gustavo Adolfo Bécquer

La sensibilidad de Gustavo Adolfo Bécquer

Gustavo Adolfo Bécquer, conocido por ser uno de los poetas españoles clave del romanticismo y sus historias verosímiles con elementos fantásticos; fue hijo del pintor José Domínguez Insausti, cuyos antepasados portaban el apellido Bécquer, que decidió retomar para sí mismo y su descendencia. Quedó huérfano a temprana edad, por lo que queda sumergido en una depresión; en algún punto inicia una vida bohemia en la que se dedicó a escribir comedias y zarzuelas con algunos de sus amigos, para conseguir un poco de dinero.

Cuando nació su primer hijo en 1862, tras haber dejado de lado aquella vida disoluta, utilizó su experiencia escribiendo para sustentar su familia. Fue en ese periodo cuando muchas de sus obras importantes nacieron, entre ellas algunas que aparecen en los libros Rimas y Leyendas. Un par de años después, instalado en Madrid, comienza una época en la que se desempeña como censor de novelas, alcanzando un suelo de 24 mil reales.

En algún momento Bécquer se entera que su esposa le era infiel; y en ese mismo año, durante altercados consecuentes de la guerra perdió algunos de sus manuscritos mientras tuvo que huir del conflicto, y que finalmente tuvo que reescribir. Tras la muerte de su hermano Valeriano vuelve a sumirse en una depresión de la que no se repone.

Bajo un eclipse total de sol, Gustavo Adolfo Bécquer falleció el 22 de diciembre de 1870 a los 34 años.+

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