Púlsares del confinamiento: Tres poemas de Silvia Goldman

Púlsares del confinamiento: Tres poemas de Silvia Goldman

04 de febrero del 2021

La poesía de Silvia Goldman es hasta cierto punto “hermética” en el desarrollo de unidades que funcionan como “microcosmos de significado”, y de una estructura que atiende figuras de la lógica, aspectos de la gran tradición de la poesía uruguaya que Goldman honra e innova.

Su “hermetismo” no se refiere al cultivo de este saber; el sentido del poema, más que en el término críptico, se halla en el uso de elementos que se convierten en símbolos personales o leit motivs, que concentran la significación y a partir de los cuales, se construye el texto. Una circunstancia, un recuerdo, un objeto, una cualidad, una palabra, una percepción, es decir, el gesto poético, son la punta del iceberg, los detonantes de una historia, una reflexión, una pulsión, es decir, de aquello que el poema implícitamente expresa. Se trata de una poesía del intersticio que dice entre líneas. Como afirma la autora: “Intento quitar los hilos, construir desde la elipsis o de aquello que queda entre las palabras como un secreto. Borro mucho para que en esos silencios se encuentren cosas que me digo en voz baja”.

Asimismo, es una poesía que privilegia la forma, en el uso de asociaciones insólitas dentro del campo semántico del idioma. Explica Goldman: “Quiero que el lenguaje haga un mundo imposible y que lo haga posible. Busco un poema que no tenga relación anterior con las palabras”. También, es una poesía que busca la antinomia y la paradoja, dentro de una lógica basada en la tesis, antítesis y síntesis, aunque hablamos de una síntesis abierta porque es contradictoria: hay un estado del que se parte, pero que el siguiente verso niega o desarticula; sin embargo, ambos estados desembocan no en una conclusión, sino en lo paradójico.

El primer texto es un ejercicio estético que evoca un verso de César Vallejo, “No hay tos hablada, que no llegue a bruma” (incluido en “Intensidad y altura”), en el cual, a partir del elemento “tos” que implicaría, al igual que en Vallejo, la potencia creadora, el impulso vital y la hondura del poema, Silvia Goldman reflexiona sobre cierta imposibilidad de escribir y de interpretar en el hoy y en el mañana. Los siguientes poemas, en el contexto apocalíptico que afrontamos, la tragedia de una tos inesperada y/o temida, dispara el estallido del iceberg, revelando los hilos delgados de una memoria de orfandad y de furia, acaso en pos de un exorcismo en el que la tos, aunque en estos poemas no sea bruma, sea nube.

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tos

Silvia Goldman

I

la cantidad de tos que hay en Vallejo

no puede sustituir el poema que evoca la tos de Vallejo

ninguna tos puede entrar en un poema

que no tenga intacta su tos

 

 

el futuro tiene la tos completa del poema de Vallejo

pero no tiene a Vallejo

 

en el presente el futuro no es

 

ninguna tos completa ningún poema

 

el futuro del poema futuro depende de

una tos que no va a completar nada

 

 

II

lo que se desmorona en una tos no es un cuerpo

sino la historia de sus relaciones

porque tiene padres que no van a querer criar a sus hijos

y tiene hijos que van a amar igual a esos padres

busca en esa contradicción el origen de una orfandad

que aprende a desear

si el cuerpo es firme y revela una casa

va a tener una puerta

no siempre vas a poder entrar

a veces vas a ver de lejos a la madre maltratar al padre

a veces vas a ver de lejos al padre maltratar a la madre

la carne de tu labio los va a hacer bailar

en el cuarto del que quisieron salir y no pudieron

en la rareza de ese movimiento vas a hacerlos correr

hasta toser

vas a alejarte de esa tos y de las llamas

 

 

la multitud va a conocer lo chiquito

de tu muchedumbre

 

 

 

III

el recuerdo de esa tos hace que doblarte

ya no sea peculiar

pronunciado así cambia de sentido

y el femenino pasa a ser un puente que

llega a tocar los pies

pero los confunde con plantas que cuenta

desde el final de tu voz hasta el principio

en un proceso interminable

 

nada crece si no tiene alimento

 

no es gratitud este pensamiento

voy a hablar de algo que venga de vos

y haga un cielo o su expulsión brusca

decir por ejemplo dos era una nube

 

Silvia Goldman es poeta, docente e investigadora de origen uruguayo. En 2008 publicó Cinco movimientos del llanto (Hermes Criollo). En 2016, Cardboardhouse Press publicó la selección de poemas de dicho libro, No-one Rises Indifferent to Sorrow, traducida por Charlotte Whittle. En 2018 publicó De los peces la sed (Pandora Lobo Estepario). Ha participado en antologías como Poeta en Nueva York: Poetas de tierra y luna y Árbol de Alejandra (Karima editores, 2018 y 2019, respectivamente) y Llama de amor viva: XXII Encuentro de Poetas Iberoamericanos (Antología en homenaje a San Juan de la Cruz), publicada en Salamanca en 2019. Su más reciente poemario, miedo, de pronta publicación (Axiara Editions) obtuvo un accésit en el Premio de Poesía FILLT 2020. Ha sido finalista del VI y VII Premio Internacional de poesía “Pilar Fernández Labrador” y del Premio Internacional “Paralelo Cero 2020”. Es doctora en Estudios Hispánicos por la Universidad de Brown y enseña en la Universidad de DePaul en Chicago. Es miembro de la plataforma y revista cultural Contratiempo.


Curaduría y presentación de textos por Claudia Posadas.