La fe prevalece en mí y fue una gran energía de la cual no me sentía digna: Stephanie Arnold

La fe prevalece en mí y fue una gran energía de la cual no me sentía digna: Stephanie Arnold
Mariel Argüello

Una experiencia personal extraordinaria, basada en diversas premoniciones y la vida después de la muerte. Esta es la historia de Stephanie Arnold, quien plasmó en el libro 37 segundos su experiencia, convirtiéndolo en todo un best-seller tanto en Estados Unidos como en nuestro país.

Hace unos cuantos días visitó la Ciudad de México y tuvimos una charla con la autora. Esto fue lo que nos platicó:

¿Cuál fue esa inquietud o necesidad de compartir tu experiencia para ayudar a las personas?

Creía en la intuición de los sentimientos, no solamente en mi caso. Y cuando hablo sobre la historia antes de haber escrito el libro, hay gente que me platica su experiencia y a través de él, yo les digo que eso es normal, porque hay muchas veces que la gente piensa que la persona está loca o que no tiene ningún tipo de presentimientos y durante mi caso, lo que fue mi familia, médicos e incluso mi esposo, no me creían en lo absoluto, entonces si sucedió conmigo, es posible que suceda con otras personas. Esa fue mi razón por la que escribí este libro.

Tu historia y experiencia dejan una huella importante en las mujeres. ¿Que aprendizaje te ha retroalimentado en todo esto?

Específicamente la intuición como mujer es demasiado fuerte como la de los hombres y cuando estaba embarazada es lo máximo, porque hay una vida dentro de tu cuerpo y los sueños que tenía, como que se estaban ligando con esas fibras tanto emocionales como hormonales y estando en un lugar como lo es un hospital, yo como mujer me decía que tenía un mal presentimiento. Eso es difícil decirlo enfrente de los doctores, porque ellos creen que ellos como médicos son Dios, tienen ego y se limitan en decir: “No, eso no es posible”. La única doctora que marcó mi expediente era una mujer con una vibra muy espiritual, que también era mamá y que escuchó mis presentimientos. Quiero que las madres digan y hablen cuando sienten algo, porque en el peor de los casos podemos estar equivocadas, yo hubiera preferido mejor equivocarme que morir, pero hay oportunidad cuando es la correcta. A mi cuantas veces me señalaron de que estaba loca, que incluso hablaron mal a mis espaldas y que como me atrevía a decir ciertas cosas que no constataba. Yo hablé todo el tiempo con gente especializada y después me preguntaron que cómo es que sabía eso. Pero gracias a Dios, estos médicos cambiaron su perspectiva y ahora se toman el tiempo de hablar con sus pacientes y que ellos expresen cuando presientan algo que no está bien para que ellos detengan todo lo que esté en sus manos. Por eso las mujeres tienen que hablarlo y no abstenerse.

¿Te sientes afortunada en volver a la vida? ¿Hay algo en el que sientas una deuda después de haber estado 37 segundos en el limbo de la muerte?

Sí, me siento afortunada y no, no tengo ningún tipo de deuda, simplemente luché y estoy consciente de que una mujer falleció en la misma condición que yo durante esa misma semana que estaba internada, ya que ella nunca regresó. Entonces es una suerte, es parte de mi misión de vida que tengo en la tierra y que estoy 100% segura de que es la correcta.

¿Podrías describirme cómo fue esa señal para esa misión que te acercó a tu recuperación espiritual?

Todavía tenía fe, pero no sé si era Dios o un Ángel que me salvo, como mi tío o mi abuela que estaba a mi lado o si ellos fueron mensajeros de Dios, no lo sé. Por supuesto que cambié, porque la fe prevalece en mi persona y fue una gran energía a la cual no me sentía digna por el ser supremo que es Dios. No he cambiado de religión (Stephanie es judía), pero ese sentir hacia la fe lo tengo, mi Rabino me dijo que no había duda de que Dios salvó mi vida, pero también se los decía a los doctores y de todo lo que iba a suceder tres meses antes de que pasara. La fe siempre prevaleció en mí.

Pero de alguna manera es un regalo lo que te otorgó Dios en si y como tú lo dices, es como una fuerza muy poderosa que ni siquiera lo puedes expresar con palabras, si no que simplemente lo percibes…

Totalmente.

Otro punto que me llamó la atención fue la sesión de regresión que tuviste y en el que señalas de que no estuviste sola, porque tu abuela estuvo contigo ¿cómo fue eso?

Eso fue después de mi terapia de hipnosis y eso porque instigue mi deseo de saber que pasó durante esos 37 segundos y el coma al que me indujeron. Yo no tenia ningún problema para decir que no pasaba nada. La muerte es la muerte, si no sucede nada es mi verdad, mi experiencia, pero si es posible para saber lo que sucedió en realidad. Mi esposo no tiene la misma mentalidad, me decía “mira, estamos bien, estamos juntos, no tienes por que ir a la hipnosis”, pero yo aún insistía en averiguarlo porque pasó por mi cuerpo y por eso pasé de terapeuta a terapeuta. Quería de alguna manera recuperar mi vida como mamá y mujer, de saber que suceden con esos presentimientos que traía y qué tipo de repercusiones tendría a futuro e investigar sobre ello. Por eso decidí en grabar las sesiones y durante mi hipnosis, podía verme afuera de mi cuerpo, entrando a la sala de operaciones y ver que pasó y no lo podía creer, me sentí mucho mejor. Hablé con la terapeuta  sobre ello y ella me decía que cómo sabía que es la verdad y lo único que le dije fue el alivio que sentí después de vivirlo, pero como eso no fue suficiente para mi, tuve que realizar mis testigos y aguardar los videos, para después ir con los médicos junto con mi esposo, porque no me creían de todo lo que contemplé y los médicos me seguían insistiendo en que era imposible saber ese tipo de cosas. Con respecto a la muerte, también pude contemplar los espíritus que estaban ahí como mis familiares, pero también me percaté de que estaban otros que eran completamente desconocidos y que traían mensajes para compartir a todos.

Hay una parte en la que Steve Harvey te preguntó que qué fue lo que viste cuando moriste y tu respuesta fue que no viste nada, ni una luz brillante ¿No es algo que te inquieta saber o en averiguar dentro de tus sueños cuando descansas que te manden algún tipo de mensaje?

Es posible, porque yo creo que los espíritus hablan dentro de los sueños. Mi tío se reveló en un sueño mientras me recuperaba y mi hijo de dos años estaba a un lado de mi cama, entonces se levantó a decirme: “Mamá, ¿quien es esa persona?” y yo vi a mi tío y le dije a Jacob: “¿tienes miedo?” me dijo: “no”, “¿la persona esta en blanco o en negro?¿tiene barba?” le dije  y él me respondió: “blanco y si , tiene barba” y le dije “Es tu tío Marvel, ¡Salúdalo!” y ante la inocencia de Jacob sólo dijo “¡Hola, tío Marvel!” y después el espíritu se retiró. Ante eso, le comenté a mi esposo de lo sucedido y se mostró entre incrédulo y pasmado con un simple “Blah!”

Tú eres una persona sensible, porque a lo largo del libro se percibe esa sensación en tus palabras y esa parte final en la que dices que hay que dejar de vivir en el pasado y vivir al máximo el presente , la verdad es un gran consejo. ¿Qué les dirías a esas personas que se sienten solas y que buscan algo que reconforte sus almas?

Nunca estamos solos, pero hay personas que lo sienten. Todo va a terminar igual, las cosas que pasan en el pasado, se quedan en el pasado. Todo lo que  pasó en su cuerpo, pasó, pero no en su alma. Yo le sugiero que saquen esas cosas tóxicas de su alma y de su corazón para vivir de manera más positiva en el presente y en el futuro. Pero eso si, nunca están solos.

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