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El tren sigue su marcha: De Johnny Cash a Los Tigres del Norte

El tren sigue su marcha: De Johnny Cash a Los Tigres del Norte
3 de octubre de 2019
Ángel Armenta López

Johnny Cash escribió su canción “Folsom Prison Blues” en 1955, sin embargo fue hasta 1968 que puedo presentarla en vivo frente a los reos de la misma prisión; vestido de negro como era su costumbre y con un “Hola, soy Johnny Cash” subió al escenario en la cafetería de la cárcel,  los primeros  acordes salieron de su guitarra para hipnotizar a los que cumplían sus condenas. 

Dicho concierto pasó a la historia por la emotividad y la cercanía de Cash con los reos, además, de entonar la canción que identificaba a muchos con la letra “y no he visto el brillo del sol desde no sé cuándo, pero estoy atrapado en la prisión de Folson, y el tiempo avanza lentamente”. En ese mismo año del concierto de Cash, en Sinaloa nacía una de las agrupaciones más importantes de la historia del país: Los Tigres del Norte.

¿Cuáles son los vasos comunicantes entre Johnny Cash y Los Tigres del Norte? A primera vista, podríamos decir que el escenario de una de las prisiones más famosa del mundo: Folsom. Sin embargo,  dando un rodeo por las letras de ambos artistas, nos damos cuenta que le cantan al olvidado, al marginal y al que ha perdido su voz. “Hemos venido a estar a los que se han perdido en el camino y han sido olvidados” dicen los Tigres al inicio de este filme sobre lo que será un mítico concierto dentro de la famosa cárcel, tal como lo hizo una vez el intérprete de himnos como Hurt, Cocaine Blues o Personal Jesus.  Ahora 50 años después, con una de las agrupaciones de culto para nuestro país, con un contexto muy diferente al de Cash, entra a brindar un show lleno de añoranza para presos norteamericanos, compatriotas y demás gente de habla hispana,  dentro de las paredes de la fortaleza en California, donde 43%  de la población, son de origen latino.

Y al igual que Johnny Cash, al unísono de sus integrantes, la agrupación se presenta antes en el escenario delante de un sol estival: Nosotros somos los Tigres del Norte. Y así comenzar con una versión de la canción de Cash. “Escribimos nuestra versión con la familia de Johnny y le dimos un trago de tequila”. En la canción, interpretada en español  y con el acordeón de Jorge Hernández, los Tigres re-versionan con su estilo e hicieran estallar el júbilo de los presentes. ¿Hay algo más disidente que entonar esa canción en español con el contexto migratorio actual en Estado Unidos?

El show que ha quedado documentado para Netflix, no sólo presenta a la agrupación entonando sus principales éxitos, si no que hace un recorrido por las particulares historias de diversos presos, como Luis Flores. Aristeo Alvarado, Juan Hernández o Javier Sánchez, quienes cumplen sus condenas a causa del robo a mano armada o el homicidio.  Pero uno de los casos más especiales es el de Manuel Mena de 51 años, quien asesinó a una persona y cumple una condena de 36 años en Folsom. Manuel es uno de los más emocionados de ver a sus ídolos en el lugar que menos podría esperar verlos. Durante el documental, Los Tigres se reúnen con una serie de presos para intercambiar historias, deseos y esperanzas. Dicho encuentro, Manual Mena comparte su historia, misma que lo lleva a interpretar “Un día a la vez” en el escenario junto a los hermanos Hernández y frente a sus compañeros de celda.

El resto de los reos van compartiendo sus historias, las causas que los llevaron a caer allí y lo que esperan una vez que salgan. La narración, no cae en la romantización de los de sus pobladores ni de su thug life, sin embargo, todo el tiempo se ve envuelta en un halo de esperanza.

A la mitad del filme, se da un giro que le da un extra a lo hecho por Johnny Cash, y es la continuación del show, pero en la prisión de Folsom para mujeres. Cuando Cash tocó en el 68 no existía dicha cárcel para las mujeres. En esta segunda parte del documental, podemos ver los mismos elementos: historias de mujeres latinas pagando por errores. Aquí también se reúnen, dialogan y se abrazan, como una visita especial, como una visita única. 400 mujeres componen la población y el 25% de ellas son latinas y son convictas de delitos menos y sentencias menores. La mayoría tiene problemas de adicción y han cometido robos poco graves. Tres veces mojado fue con la canción que abrió en su show para las damas. Acá se cuentan las historias de mujeres como Lorena Mendoza de Michoacán, o de Nora Herrera, quien nació en California siendo de padres nicaragüenses. Sus historias han quedado unidas a las canciones de los Tigres del Norte para así visibilizar uno de los problemas sociales más profundos de las comunidades latinas tanto a la hora de salir de país natal como en suelo Norteamericano en busca de su sueño, en una jaula de oro.

Canciones como La jaula de oro, La bala, La puerta Negra, entre otras, fueron los éxitos entonados durante los dos shows. 

El documental está dirigido por Tom Donahue y escrito en conjunto con Zach Horowitz. De este concierto saldrá un disco grabado en vivo desde la prisión y abrirá con el sencillo “La prisión de Folsom” misma que ya se puede escuchar en YouTube y principales plataformas musicales. El disco conmemora los 50 años de la presentación de Johnny Cash y será producido por Gustavo Santaolalla. El documental con duración de poco más de una hora, será proyectada a los prisioneros de las 36 estancias penitenciarias gestionadas por el Departamento de Correcciones y Rehabilitación de California (CDCR) mismas que autorizaron a la agrupación tocar en la prisión, siendo la única en 50 años después de Johnny Cash.

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